La Asunción de la Virgen, un dogma puesto en duda: ¿herejía?
¿Es herejía afirmar que la Asunción de la Virgen no ocurrió en cuerpo y alma? La pregunta ha saltado a la discusión pública después de que un sacerdote se refiriera al episodio como parte del lenguaje metafórico del Nuevo Testamento. Para muchos católicos, la respuesta es un sí rotundo: tocar un dogma de fe no es una simple opinión, sino una desviación grave.
El dogma que divide: literalidad frente a metáfora
Quienes defienden la ortodoxia recuerdan que la Asunción de María es un dogma de fe, junto con la resurrección de los muertos en el Juicio Final. En esa lectura, Cristo y la Virgen ascendieron al cielo en cuerpo y alma, mientras que el resto de los humanos esperará esa resurrección al final de los tiempos. Tratar ese relato como una simple metáfora no es exégesis, sino herejía, según esta corriente.
En el lado opuesto, hay quien sostiene que todo el Nuevo Testamento está escrito en clave simbólica. Desde esa perspectiva, celebrar la Asunción no equivale a creer en un viaje físico al firmamento, sino a conmemorar el momento en que María alcanzó la iluminación plena. Para estos, el escándalo revela más rigidez doctrinal que teología.
La Iglesia, con problemas más acuciantes
No todo el mundo concede a esta polémica la misma gravedad. Algunos observadores la consideran «el chocolate del loro» en comparación con los problemas estructurales que atraviesa la institución. Otros recuerdan que en tiempos de la cristiandad «por menos había guerras», lo que invita a relativizar el alcance de la disputa.
Entre herejías metafóricas y dogmas intocables, la Iglesia vuelve a debatir sobre el cielo mientras pisa un suelo cada vez más resbaladizo.