El padre de Ángel Gaitán habla de su hijo en un vídeo
Un hombre mayor, el padre del mecánico, habla en un vídeo de su hijo y deja una descripción muy dura de él. El hijo es
Ángel Gaitán, mecánico con canal propio que se presenta en su web como perito judicial «de renombre» y que se convirtió en una de las caras más visibles del auxilio durante la emergencia de la
DANA en la Comunidad Valenciana. El vídeo, que circula en el hilo, reventó la caja de los truenos. A partir de ahí la conversación dejó de ir de grúas y tráilers para ir de un chalet, una empresa familiar y, según lo que se repite en el hilo,
siete años sin hablarse.
Quién es Ángel Gaitán y de dónde sale su notoriedad
Gaitán se hizo conocido como mecánico con presencia en vídeo y taller propio, y en el hilo se discute su figura. Su web lo vende como mecánico y perito judicial «de renombre»; su perfil profesional público, en cambio, no detalla titulación alguna más allá de la
Universidad Alfonso el Sabio. Ese desajuste entre la vitola y el expediente es el primer frente abierto.
El segundo es el precio. En el hilo se cifra en
653 euros lo que cobraría por una revisión, una cantidad que se usa para discutir si su clientela paga asesoramiento técnico o puro envoltorio.
Qué dice el padre de Ángel Gaitán en el vídeo
El padre habla sin paños calientes de su hijo. En el hilo se pregunta por qué el chaval no trabaja en el taller familiar, donde siguen el padre y el hermano, y se da por hecho que la relación está rota desde hace años.
Gaitán ha respondido en público a esas declaraciones, y su versión, según se recoge en el hilo, es que quien habla no se encuentra bien. En el hilo se cuenta también que el padre es aficionado al bingo, y alguien traza el paralelismo con otras figuras mediáticas que acabaron enfrentadas con los suyos. La familia, según el relato que se repite, lleva
siete años sin tratarse, lo que rebaja la novedad del conflicto y sube la del altavoz que lo amplifica.
¿Por qué la pelea familiar se lee en clave económica?
Porque el relato del emprendedor que se lo ha hecho solo se cae si el punto de partida lo puso papá. En la conversación se sostiene que el padre le pagó el
chalet, que le enchufó en su momento en la empresa familiar y que hay una cifra de
50.000 euros de por medio. Si eso fuera cierto, aunque solo fuese a medias, el perfil construido a golpe de vídeo tendría menos de mérito y más de financiación doméstica.
Y ahí entra el argumento que más se repite en el hilo: que buena parte del emprendimiento visible es
humo, gente a la que le han montado el negocio y que luego lo cuenta como conquista propia. El caso no probaría nada por sí solo, pero quien lo sostiene lo presenta como un patrón habitual.
¿Qué hizo Ángel Gaitán durante la DANA de Valencia?
Se puso a trabajar. Los relatos que circulan en el hilo hablan de jornadas de
14 horas durante más de una semana, de búsqueda de patrocinadores, de vehículos y herramientas, de carga y descarga y de varios viajes a la zona afectada. Para una parte del público eso pesa más que cualquier currículum: se jugó el negocio y el tiempo cuando otros solo opinaban desde casa.
Para otra parte, el despliegue es precisamente el problema. Se mencionan
cien tráilers de mercancía —aunque hay quien cree que serían furgonetas— y se subraya que, sin inspección fiscal, no hay manera de verificar si todo lo recaudado en su página web acabó en ayuda o en otra parte. La duda no está probada, pero se plantea como abierta.
Para parte del hilo, al que destaca se le busca el entorno
Es el guion que describen varios participantes: cuando alguien sube demasiado rápido, se deja de discutir lo que hace y se empieza a rascar en su vida privada. Algunos apuntan a intereses que no quieren ruido en el relato oficial de la emergencia y a medios de televisión que van a buscar al familiar para montar el espectáculo. Que el vídeo salga justo cuando el personaje molesta ya se ha leído en el hilo como casualidad poco casual.
El contraargumento también tiene recorrido: si todo lo que cuenta el padre fuera falso, lo normal sería una querella por injurias y calumnias, y no consta que se haya presentado ninguna.
El resto —si el negocio es humo, si las donaciones cuadran, si el padre dice la verdad— sigue sin resolverse. Y no hay un solo juzgado de por medio.