Casi consigo una cita con una tía despues de 7 años pero....

Persona consultando el chat del móvil junto a una taza de café, escena sobre ghosting y citas tras siete años sin quedar

Pide un café, recibe un «otro día» y acaba borrado de la agenda​

Un hombre llevaba siete años sin llegar a tener una cita. Hace tres semanas pidió el número a una compañera de otro departamento del mismo hotel, le dijo que le avisaría para tomar algo y ella contestó que perfecto. Tres días después escribió para concretar. La respuesta fue que esa semana lo tenía difícil, porque le habían cogido también el fin de semana, pero que a un café no le diría que no otro día. Una semana más tarde volvió a proponer el café. Ya estaba borrado de la agenda del teléfono.

Que no hubiera bloqueo —el doble tick del mensaje seguía apareciendo— no consuela a nadie. El café nunca se fijó y lo que queda es la parte que no se cierra: el motivo. El caso ha arrastrado consigo un intercambio de experiencias sobre cómo se rechaza hoy, cuánto conviene insistir y qué se puede leer en una respuesta amable.

Tres semanas, dos mensajes y un borrado sin explicación​

La secuencia tiene pocos elementos y todos importan. La petición del número en el trabajo, con un perfecto por toda respuesta. El primer mensaje con propuesta de quedar y la devolución vaga: ni fecha ni hora, solo la puerta entornada. Una semana de silencio autoimpuesto para no agobiar y, al volver, la desaparición.

Hay un detalle que se repite: borrar no es bloquear. El mensaje sale y se entrega, pero no hay contestación. Es la versión más silenciosa del rechazo, la que deja al emisor con la duda y sin margen para preguntar sin parecer pesado. El protagonista lo resume con amargura: le molesta menos el no que la ausencia de una explicación. Detrás hay una cifra que enmarca todo, siete años sin una sola cita.

¿Por qué se ha normalizado desaparecer sin dar explicaciones?​

Desaparecer cuesta cero. Para algunos participantes, está a la orden del día y hay que acostumbrarse. Y una parte del análisis sostiene que las redes y las aplicaciones multiplican las opciones hasta convertir cada conversación en una más entre muchas. Un participante llega a afirmar que cualquier mujer mantiene a la vez 20 contactos en redes, 10 en persona y 100 en lista de espera, una estimación que no viene acompañada de ninguna fuente verificable.

El resultado es una asimetría conocida. Quien desaparece no paga ningún precio; quien espera respuesta paga toda la incertidumbre. No hay norma escrita, no hay cierre y no hay conversación incómoda que resolver.

Cuándo un «otro día» significa en realidad un no​

Aquí el análisis se parte. Para unos, un «otro día» sin fecha, sin hora y sin alternativa concreta es un no educado, la fórmula más suave de no cerrar la puerta delante de alguien con quien te cruzas a diario. Para otros, todo depende del caso: hay quien se enfría cuando la cita deja de ser una idea y pasa a ser un compromiso, y hay semanas objetivamente malas.

La recomendación más repetida, en cualquiera de los escenarios, es no volver a tirar del hilo y dejar el siguiente movimiento en manos ajenas. Quien tiene interés real —se argumenta— propone una fecha, mueve su agenda o al menos contesta. Y si no lo hace, el asunto se cierra sin necesidad de auditoría.

Para varios participantes, el umbral entre insistir y arrastrarse está en ser quien propone dos veces. Aquí fueron dos mensajes.

Ligar con alguien del trabajo: mensaje o pasillo​

El escenario elegido no ayuda. Compañeros de hotel, con turnos que se cruzan y jerarquías difusas. Hay quien sostiene que mezclar trabajo y vida personal es un error de partida, porque cualquier rechazo se queda luego en el día a día. Y hay quien replica lo contrario: precisamente por verse a diario, el móvil sobra y el cara a cara resulta más honesto.

Lo que nadie discute es el coste de la ambigüedad. Una conversación que se alarga tres semanas y termina en un borrado deja el problema exactamente donde estaba, solo que con menos ganas de repetir.

La lista de hipótesis —la prisa, la pereza, otro candidato mejor colocado, el regreso de alguien del pasado— se queda sin comprobar. Nadie ha dado una razón y el interesado tampoco va a pedirla. Con siete años de sequía a la espalda, el siguiente intento sigue sin fecha en el calendario.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Cuando le propones quedar a una mujer y te dice que no y no te da fecha y hora como alternativa es que está rechazando tomar algo contigo.»
— Llorón · Cómo leer un rechazo diplomático
«La que tiene interés y le gustas de verdad se va a mover y te va a mostrar iniciativa.»
— Llorón · Interés real e iniciativa
«Pero si es del caso de las que se encierran en casa por pereza porque es tímida o así, ese paso es totalmente aceptable»
— Pinchazo · Pereza y timidez, otro escenario
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Sin fecha ni hora es un no40%
Dejar la pelota en su tejado35%
Encarar en persona, sin mensajes25%
📈 EN CIFRASContactos simultáneos según un cálculo atribuido
Redes sociales: 20 contactosRedes sociales20 contactosEn persona: 10 contactosEn persona10 contactosLista de espera: 100 contactosLista de espera100 contactos
Cifras tal como se citan en el hilo; no son una fuente oficial.
Ver los datos
Redes sociales20 contactos
En persona10 contactos
Lista de espera100 contactos
📌 DATOS
Siete años sin una cita previa, según el relato inicial
Tres días entre pedir el número de teléfono y el primer mensaje
Una semana de silencio entre el primer mensaje y el segundo
Dos propuestas para quedar, ninguna con fecha ni hora confirmadas
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Tiene sentido pedir explicaciones a alguien que ha desaparecido?
Según los planteamientos que se manejan en el hilo, no. Reclamar motivos comunica más interés del que la otra parte ha mostrado y coloca en peor posición a quien pregunta. Se sostiene que la falta de respuesta ya es la respuesta, aunque deje la duda abierta.
📅 EVOLUCIÓN
Semana -3 Pide el número a una compañera de otro departamento y ella responde que perfecto
Día 0 Escribe para quedar; ella alega una semana complicada de trabajo pero deja abierta la opción de un café otro día
Semana +1 Vuelve a proponer el café y descubre que le ha borrado de la agenda del teléfono
Después Comprueba con un mensaje de prueba que no hay bloqueo, porque el doble tick sigue apareciendo
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose de por qué un «otro día» sin fecha ni hora equivale a un no, con las alternativas que se proponen para responder sin perder posición
✓El contraste entre la vía del mensaje escrito y el encuentro en persona cuando existe contacto laboral diario y turnos cruzados
✓Las hipótesis sobre el borrado sin bloqueo y por qué el doble tick convierte el silencio en un mensaje en sí mismo
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 71 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 71 respuestas analizadas. Última actualización: .

Estadísticas del foro

Temas
2.052.889
Mensajes
58.255.024
Miembros
190.900
Último miembro
bergstrom.

El blog de burbuja.info

Volver