También existe entre los teólogos católicos la teoría de que, si bien Jesucristo es Dios hecho hombre, María sería un poco, por así decirlo, como si Dios se hubiese encarnado en mujer (que, evidentemente, no es así, y ningún católico lo creería así, pero «un poco como si»). María nos mostraría ese rostro femenino de Dios. Por cierto, según Leonardo Boff (cuando era católico, que como sabemos después apostató para hacerse de la Nueva Era y, me parece que también, coautor de la Carta de la Tierra), el Espíritu Santo es la persona de Dios que presenta aspectos más femeninos.
Existen tantas teorías nuevas curiosas entre los teólogos… como aquella también que añade un octavo sacramento; sabemos que según la doctrina de la ICAR tenemos siete sacramentos, pues bien: el octavo sería la comunidad. Es otro camino que nos religa a Dios, prácticamente obligatorio. Es muy importante vivir la fe en comunidad, no limitarse a la oración individual (es esta una de las diferencias con el zen, cuyos maestros tienen en general muy poca, o ninguna, fe en que podamos ayudar a otros a alcanzar el despertar, sino que debe ser uno mismo; mientras que en el cristianismo, sí es posible esa ayuda espiritual al otro, y además se camina hacia el Cielo en comunidad, no va cada uno por libre).