Chocolate de Lindt a 5,45 euros la libra: el cacao baja, el precio no
¿Cuánto puede encarecerse una tableta de chocolate en dos años? La respuesta, en el lineal de Lindt, es demoledora: 5,45 euros la libra –453 gramos– frente a los 2 euros de hace dos años. Más del doble, sin que la bajada del cacao en origen se haya traducido en la estantería.
La explicación oficial del encarecimiento, el coste del cacao, hace aguas. En el mercado de materias primas, el grano ha corregido después de su pico alcista, y aun así el precio al consumidor se ha quedado clavado. Hay quien lo achaca a la especulación con contratos de futuros: unos pocos compradores con posición dominante fijan el precio, no por oferta y demanda real, sino por extracción de renta.
El patrón del aceite de oliva se repite
La analogía con el aceite de oliva no es casual. También allí se vio cómo el precio se disparaba por movimientos especulativos y luego no bajaba con la misma rapidez. En el cacao, los argumentos de la caída de producción, las plagas o el aumento de demanda no se sostienen: lo que hay es un sistema financiarizado donde el beneficio se obtiene abusando de la posición dominante sobre el producto.
¿Alternativas al caro chocolate?
Las marcas blancas, como el chocolate al 85% de Lidl, mantienen precios razonables y calidad aceptable, mientras que Lindt, Nestlé o Milka se defienden más por la marca que por el producto. Los bombones de Lindt alcanzan los 40 euros el kilo, un lujo para algo que, según más de un análisis, no es ni siquiera el mejor chocolate del mercado.
Si alguien salió perdiendo con la especulación, no fue el fabricante, sino el consumidor. Y el cacao, mientras tanto, sigue bajando. Que alguien le pregunte a Lindt dónde está el margen.