Monroe entra en el hilo: libros, premoniciones y la CIA
El hilo ya no discute el experimento. Discute de dónde sale el fenómeno. En este tramo entran un libro con medio siglo a la espalda, el nombre de una monja del siglo XVII y un testimonio de premonición que acaba en un accidente de tráfico. Nadie defiende ya el marcador. Ahora se discute si tiene sentido pedir uno.
Qué se ha sabido
sherlock2003 rescata un libro. Se titula
Viajes fuera del cuerpo, lo firma Robert Monroe y, según este forero, se hizo muy famoso
hace 50 años. Monroe fundó The Monroe Institute y venía del mundo de la comunicación. El forero dice que a él el tema le tuvo enganchado y que estos sucesos existen, con independencia de que la mayoría los considere una magufada. A ese enlace se suman otros dos: un libro sobre Sor María de Jesús de Ágreda y una imagen pegada sin comentario. Ahí acaba el material nuevo. El resto del tramo son personas.
MiniFreak cuenta una historia. Una expareja suya, muy sensible a estos asuntos, le anunció que iba a pasar algo muy grave y pronto, en su círculo inmediato. Dos días después falleció su hermano en un accidente de tráfico. Él se declara escéptico de base. Ella, dice, no volvió a sacar el tema: fue un día más en la oficina.
CaCO3 pone la cifra sobre la mesa:
2 de 21. No hay nada extraordinario en ese resultado, escribe. Ferrol III aporta la versión conspirativa: según él, la CIA y el Pentágono se hicieron con el instituto Monroe y buscan en bancos de ADN a quienes tienen unos rasgos que llama híbridos. SEVEN lleva el hilo a otro sitio y cuenta su lectura de la pandemia como si fuera una experiencia extracorpórea más.
Dónde está la bronca
Se pelea por el diseño, otra vez. gatosaurio sostiene que el resultado huele a rango cerrado de opciones: si das un espacio muestral limitado, pocas pruebas y poca gente, alguno acierta por probabilidad y ya tienes indicios donde no hay nada. Pide una caja cerrada y un objeto singular. CaCO3 va en la misma dirección.
Straton dispara contra todo el bloque. Dice que la magufada nunca avanza, que llevan décadas con experimentos científicos sin conclusión, y remata con una prueba casera: que intenten leer un número en un sueño. Señala además lo que llama el salto falaz de la física cuántica al tacto: son dos escalas distintas y no se pasa de una a otra sin más.
Ultramontano responde desde el otro lado, y no para defender el experimento. Se declara creyente y dice que nunca veremos una prueba de lo sobrenatural, porque ese terreno se gobierna por sus propias reglas y no funciona como un mecanismo automático. Ocurre, sostiene, cuando una inteligencia quiere que ocurra. Es el argumento que deja el estudio fallido sin capacidad de refutar nada.
BeKinGo da la vuelta al problema con una teoría propia: la parte que no es cuerpo no puede ver objetos físicos, pero sí comunicarse con la parte no corporal de otros, que le cuentan lo que hacen sus cuerpos. Encaja con el resultado y lo deja intacto.
En medio, las premoniciones. Quark24 sale a defenderlas y considera que hablar de psiquiatra es un insulto. Antes, Koyak2003 había sugerido esa vía ante el relato de MiniFreak, sin ánimo de ofender según sus palabras. jamonzé añade su propia experiencia: hizo viajes astrales por su cuenta y describe un mundo con aliens y parásitos de los que defenderse.
Y una capa de broma recorre el hilo. Alguien responde con un par de palabras sobre haber fumado demasiado, otro fantasea con la vergüenza de ser observado por los abuelos fallecidos, otro manda el caso a un youtuber del ramo. FranMen resume el problema técnico en cinco palabras:
lo difícil sería volver.
Qué cambia respecto a antes
Cambia el material. El hilo venía de archivos: informes desclasificados, un artículo científico, una nota de universidad. Ahora entra un libro de los años setenta, una monja y, sobre todo, gente contando cosas suyas. La fuente ya no es el paper. Es el forero.
Cambia también quién defiende qué. Nadie intenta ya salvar el marcador. Los que creen dejan de discutir la estadística y se mudan a un terreno donde el experimento no aplica: reglas propias, inteligencias que deciden, un plano que no ve ordenadores pero habla con otros planos. Es una retirada ordenada, y deja el resultado del laboratorio donde estaba.
Entra un asunto que antes no estaba: la institución. Monroe tiene nombre, instituto y décadas de historia. Con el instituto llega la sospecha de que alguien lo ha controlado desde fuera, y con la sospecha llegan el Pentágono y los bancos de ADN. Nada de eso se acompaña de una prueba.
Lo que no ha cambiado es la petición de Straton: un caso probado, en revista de prestigio, con doble ciego y revisión por pares. En este tramo no lo ha traído nadie.