Voluntarios al Zara y muertos sin contar: el hilo estalla
El hilo ya no habla de la lluvia. Tiene dos frentes abiertos y ninguno es el agua. Uno es la cifra de fallecidos, que lleva horas sin moverse. El otro son los voluntarios que acabaron limpiando un centro comercial en lugar de los pueblos. Entre medias, varias páginas discutiendo si el estado de alarma lo declara Madrid o lo tiene que pedir la Generalitat.
Qué se ha sabido
Los voluntarios que se concentraron en la Ciudad de las Artes y las Ciencias acabaron en el centro comercial Bonaire. Según los tuits que se pegan aquí, les dijeron que iban a limpiar tiendas porque en los pueblos ya no hacía falta gente. Los voluntarios se plantaron, y al final los llevaron a Aldaia y Benetússer. La queja que circula:
«nunca se dijo a los voluntarios que era un centro de distribución».
Las cifras del tramo aprietan. Se habla de
325.000 personas afectadas y de
100.000 vehículos que habría que retirar, con un cálculo de
dos meses solo para sacarlos del barro. Cinco detenidos en Algemesí por robar carros de mercancía de la cooperativa agrícola Copal, cuatro hombres y una mujer de entre 21 y 48 años.
El Ayuntamiento de Madrid ha desplazado a Valencia
170 agentes de Policía Municipal y 25 sanitarios del Samur, con treinta todoterrenos y un centro de mando. Los taxistas de Valencia ponen sus coches para llevar a la gente de los pueblos a hospitales o a casa de familiares.
Un forero pone la comparación que se repite:
900 litros por metro cuadrado en la riada de 1957 frente a
400 en esta. Y el sindicato Manos Limpias ha presentado una denuncia contra la directora de la Aemet y el responsable de la Agencia Valenciana de Seguridad por presuntos delitos de homicidio imprudente.
Que el aviso llegó tarde para todos lo resume un dato que se subraya:
la embajada de Japón avisó por SMS a sus empleados antes que las propias autoridades.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en tres. La primera discusión es jurídica y ocupa páginas: quién puede declarar el estado de alarma. Unos sostienen que lo pide la Generalitat al Gobierno; otros, que el Gobierno central puede hacerlo solo y está dejando pasar los días. Se copia el artículo 116 de la Constitución y el artículo 29 de la ley de 1981 sobre emergencias de interés nacional. La acusación cruzada es la de siempre: que cada parte espera a que la culpa caiga sobre la otra.
«El estado de alarma puede ser solicitado por El Gobierno central ante una catástrofe de este tipo», zanja un forero.
La segunda bronca es la de los voluntarios. Quien les mandó a Bonaire defiende que a un voluntario se le manda donde haga falta y no donde quiera. Quien se cabrea responde que llevarlos a limpiar tiendas es para que el lunes abran, no para ayudar. Se cruzan acusaciones de postureo fotográfico por los dos lados.
Y la tercera es un número. La cifra oficial de fallecidos no se actualiza y eso, en el hilo, se lee como censura. Hay quien calcula
2.000 fallecidos a partir de los desaparecidos y quien apunta a recuentos internacionales. Es una cuenta de foro, sin confirmar. El runrún se dispara cada vez que aparece un rescate con vida:
«hoy todas las noticias son milagrosas», comenta alguien.
Qué cambia respecto a antes
La fase de rescate puro da paso a la pelea por el relato. El directo de Iker Jiménez se convierte en la referencia de la noche: media docena de mensajes dicen que no entendieron el alcance hasta que lo vieron. Mazón comparece y el hilo se queda con una frase: que
solicitó el ejército el martes a las tres de la tarde.
Entra un asunto nuevo: la salud pública. Se avisa de brotes infecciosos, de heridas que se infectan con el lodo y del agua contaminada. Un sanitario del hilo recomienda protección para evitar cortes. Otro recuerda que con la humedad se pierde sal.
Y una petición que se repite cada dos páginas: que el hilo lleve chincheta. De momento, sigue sin ella.
El relato de quien estuvo allí
Un forero vuelve de Catarroja. Cuenta que limpiaron cuatro casas, la de un amigo y tres de vecinos mayores, con el agua a dos metros y barro por las rodillas. Lo que más subraya no es el agua:
«nos han comentado que no han visto ni un policía, ni un bombero, ni uno del ejército... absolutamente nadie». Añade que a día de hoy siguen sin cobertura, sin luz y sin agua corriente, y que comen y beben gracias a los voluntarios. La fecha de la infección la deja caer sin adornos.