Conducir "a la vista" a 90 m/s en una curva no permite ver nada: desde que te avisan de que vas sin sistema de protección hasta que reduces a velocidad visual, te encuentras con lo que haya delante. Un tren a 300 km/h necesita unos 3,5 km para una frenada de emergencia.
Nadie con dos dedos de frente circularía a 300 km/h en conducción visual.
Clamor de los sindicatos: “Nos obligan a circular a ciegas”
“Se está priorizando la explotación comercial y el número de pasajeros transportados por encima de la viabilidad técnica del sistema”, denuncian fuentes sindicales. Los expertos ferroviarios sostienen que la masificación de trenes somete a las catenarias y a los desvíos de la red a una fatiga mecánica sin precedentes.
Cuando la infraestructura falla por falta de mantenimiento preventivo y los trenes se acumulan en las vías a escasos minutos de distancia entre sí, los márgenes de error se reducen a cero. Si el automatismo digital falla, el personal de ADIF se ve obligado a gestionar de forma manual un volumen de trenes para el que no hay capacidad física ni psicológica, lo que incrementa el riesgo en las cabinas.
"Mientras los documentos remitidos a Bruselas dibujan una transición verde idílica y un transporte digitalizado, la infraestructura realizada sobre el terreno mantiene zonas grises de enorme riesgo, donde sistemas obsoletos conviven con un volumen de tráfico propio de un metro urbano, pero a 250 kilómetros por hora."
Y lo mismo con todo lo demás, sanidad, carreteras, educación, energía...
Es el modelo de crecimiento basado en el aumento poblacional continuo.