Opinión: Democracia orgánica: el poder ha de residir donde vives

RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

Cada cuatro años, millones de españoles depositan una papeleta en una urna y regresan a casa con la sensación de haber decidido algo. La sensación es falsa: la decisión real sobre impuestos, educación o sanidad se toma después, en despachos a los que nadie del barrio tiene acceso.

Leer el resumen completo →

Fudivarri

EL ESTADO ES TU PEOR ENEMIGO.
Desde
22 Ene 2009
Mensajes
16.620
Fruta
30.703
¿Crees que vives en democracia porque cada cuatro años metes un papel en una urna? Pues no es así. Esto no es democracia. Es una lotería con papeletas. Y nunca te toca a ti.

Si la democracia es opinar, la opinión que de verdad importa es la que afecta a tu casa, a tu entorno laboral y a tu entorno vital.

La sociedad ya estaba en marcha antes de que llegara el Estado. Eres padre, trabajas y tienes vecinos mucho antes de ser "ciudadano". Pues que tu voto cuente, junto al de los tuyos, en esos ámbitos de verdad, no en ideales genéricos que sueltan en un mitin y abarcan cuestiones de las que no sabes nada.

El sistema orgánico se organizaba en tres cuestiones naturales.

La familia. El hogar donde se vive, se educa, se cuida al anciano y se recupera al enfermo. La familia debe decidir sobre educación, sanidad, servicios sociales y geriatría. Los padres, los abuelos, eligen a sus representantes. Nadie mejor que quien vive una familia sabe lo que necesita un descendiente.

El trabajo. El trabajo organizado por oficios. El herrero habla de hierro, el maestro de niños, el labriego de tierra. El gremio vota sobre salarios, formación, seguridad laboral y pensiones. Los trabajadores de cada oficio eligen a sus representantes. Nadie mejor que quien trabaja sabe lo que necesita su oficio.

El territorio, el terruño. El lugar donde se vive, que va desde el barrio, el municipio, la comarca, la región y hasta la nación. El territorio decide sobre urbanismo, vivienda, transportes, economía, moneda y defensa. Los vecinos organizados por barrios y municipios eligen a sus representantes, que a su vez eligen a los de cada nivel superior. Nadie mejor que quien habita un suelo sabe lo que necesita para su tierra.

Cada tercio elige a sus representantes de abajo arriba. Todos se sientan en un Parlamento Único. No hay partidos, no hay disciplinas de voto. Cada representante vota según el bien de su parcela, pero debe armonizar con las demás.

El peso de cada voto se pondera según la materia. Si se legisla sobre educación, la familia tiene el 60%. Si se legisla sobre salarios, el gremio tiene el 60%. Si se legisla sobre defensa o economía, el territorio tiene el 80%. Porque cada uno es especialista, y el conjunto, soberano, en su esfera.

Los representantes no deben ser profesionales de la política. Sino personas de la vida real, elegidas por los suyos, con mandato corto y fácilmente revocable para combatir la traición. Si fallan, se les retira la confianza. Y el poder sube desde abajo: el municipio elige a la comarca, la comarca a la región, la región al Estado.

Esto no es nostalgia del franquismo, que tenía un partido único que era socialista. Es sentido común. La democracia no puede ser que un montón de afiliados a una organización opinen de todo sin saber de nada. La auténtica democracia es que cada uno opine de lo que sabe y viva como lo que decide.
 
Última edición:
Más sobre: Democracia · Franquismo
¿Crees que vives en democracia porque cada cuatro años metes un papel en una urna? Pues no es así. Esto no es democracia. Es una lotería con papeletas. Y nunca te toca a ti.

Si la democracia es opinar, la opinión que de verdad importa es la que afecta a tu casa, a tu entorno laboral y a tu entorno vital.

La sociedad ya estaba en marcha antes de que llegara el Estado. Eres padre, trabajas y tienes vecinos mucho antes de ser "ciudadano". Pues que tu voto cuente, junto al de los tuyos, en esos ámbitos de verdad, no en ideales genéricos que sueltan en un mitin y abarcan cuestiones de las que no sabes nada.

El sistema orgánico se organizaba en tres cuestiones naturales.

La familia. El hogar donde se vive, se educa, se cuida al anciano y se recupera al enfermo. La familia debe decidir sobre educación, sanidad, servicios sociales y geriatría. Los padres, los abuelos, eligen a sus representantes. Nadie mejor que quien vive una familia sabe lo que necesita un descendiente.

El trabajo. El trabajo organizado por oficios. El herrero habla de hierro, el maestro de niños, el labriego de tierra. El gremio vota sobre salarios, formación, seguridad laboral y pensiones. Los trabajadores de cada oficio eligen a sus representantes. Nadie mejor que quien trabaja sabe lo que necesita su oficio.

El territorio, el terruño. El lugar donde se vive, que va desde el barrio, el municipio, la comarca, la región y hasta la nación. El territorio decide sobre urbanismo, vivienda, transportes, economía, moneda y defensa. Los vecinos organizados por barrios y municipios eligen a sus representantes, que a su vez eligen a los de cada nivel superior. Nadie mejor que quien habita un suelo sabe lo que necesita para su tierra.

Cada tercio elige a sus representantes de abajo arriba. Todos se sientan en un Parlamento Único. No hay partidos, no hay disciplinas de voto. Cada representante vota según el bien de su parcela, pero debe armonizar con las demás.

El peso de cada voto se pondera según la materia. Si se legisla sobre educación, la familia tiene el 60%. Si se legisla sobre salarios, el gremio tiene el 60%. Si se legisla sobre defensa o economía, el territorio tiene el 80%. Porque cada uno es especialista, y el conjunto, soberano, en su esfera.

Los representantes no deben ser profesionales de la política. Sino personas de la vida real, elegidas por los suyos, con mandato corto y fácilmente revocable para combatir la traición. Si fallan, se les retira la confianza. Y el poder sube desde abajo: el municipio elige a la comarca, la comarca a la región, la región al Estado.

Esto no es nostalgia del franquismo, que tenía un partido único que era socialista. Es sentido común. La democracia no puede ser que un montón de afiliados a una organización opinen de todo sin saber de nada. La auténtica democracia es que cada uno opine de lo que sabe y viva como lo que decide.

Para votar no hace falta elegir ningún tipo de representante, no necesito que nadie me represente para votar.

¿Por qué insistes en que se debe escoger a un representante en vez de votar directamente?
 
El estado democrático es la forma mas avanzada y eficaz de dominación, manipulación y control de la sociedad.
Es la forma mas fácil de dividir y de enfrentar a la sociedad.
Es la forma mas fácil de imponerte narrativas para obligarte a obedecer.

 
¿qué es un voto?, ¿que emitas tu opinión coactiva sobre lo que no es tuyo?... pues eso no debería existir...

primero paga, y luego vota sobre lo que has pagado y solo en la medida que lo has pagado...

yo también decido sobre urbanismo cuando la factura no se reparte por igual...
 
Qué pesados sois con la democracia, de todos los colores y morfologías.

Dejad ya esta ideología por donde os quepa, atajo de supersticiosos patológicos!!
 


A ver, ves cómo termina el artículo que adjuntas?:

"La auténtica democracia es que cada uno opine de lo que sabe y viva como lo que decide."

Lees el corolario?

Pues ahí lo tienes. Eres el clásico "verdaderista", o verduleristas como os llamo yo. Dando por sentado que si una opción política es pura entonces sí es realmente verdadera, y por tanto beneficiosa para el pueblo.

Y quién decide lo qué es verdadero o no? Pues una caterva de supersticiosos ensimismados con tal supuesta facultad de criterio respecto a lo qué es o no es la democracia.

Lo dicho: no comparto nada con los demócratas, de todos los colores y diseños, incluidos los verduleristas. Y tampoco con el maldito "pueblo", sea Dios lo qué sea qué es tal constructo puramente imaginado por cada uno que lo pregona por la boca y con pretensión a cada cual más subjetiva.
 
Última edición:


Comentario endeble y fofo cuando te han dejado en evidencia con tus supersticiones sobre la democracia.

Sigue convenciendo a otros agentes del "pueblo", que conmigo lo llevas crudo.
 


existe... en tu comunidad de vecinos, donde posees una propiedad horizontal y has de estar al corriente del pago de la cuota... en tu junta de accionistas, donde tu voto vale tanto como las acciones que tengas... y en otras tantas democracias reales con las que convives...

pero no en la socialdemocracia... donde tu voto vale igual contribuyas lo que contribuyas, e incluso si no contribuyes...

si los impuestos fueran igualitarios la gente se guardaría mucho de votar cosas que encarecen el estado...
 
¿Crees que vives en democracia porque cada cuatro años metes un papel en una urna? Pues no es así. Esto no es democracia. Es una lotería con papeletas. Y nunca te toca a ti.

Si la democracia es opinar, la opinión que de verdad importa es la que afecta a tu casa, a tu entorno laboral y a tu entorno vital.

La sociedad ya estaba en marcha antes de que llegara el Estado. Eres padre, trabajas y tienes vecinos mucho antes de ser "ciudadano". Pues que tu voto cuente, junto al de los tuyos, en esos ámbitos de verdad, no en ideales genéricos que sueltan en un mitin y abarcan cuestiones de las que no sabes nada.

El sistema orgánico se organizaba en tres cuestiones naturales.

La familia. El hogar donde se vive, se educa, se cuida al anciano y se recupera al enfermo. La familia debe decidir sobre educación, sanidad, servicios sociales y geriatría. Los padres, los abuelos, eligen a sus representantes. Nadie mejor que quien vive una familia sabe lo que necesita un descendiente.

El trabajo. El trabajo organizado por oficios. El herrero habla de hierro, el maestro de niños, el labriego de tierra. El gremio vota sobre salarios, formación, seguridad laboral y pensiones. Los trabajadores de cada oficio eligen a sus representantes. Nadie mejor que quien trabaja sabe lo que necesita su oficio.

El territorio, el terruño. El lugar donde se vive, que va desde el barrio, el municipio, la comarca, la región y hasta la nación. El territorio decide sobre urbanismo, vivienda, transportes, economía, moneda y defensa. Los vecinos organizados por barrios y municipios eligen a sus representantes, que a su vez eligen a los de cada nivel superior. Nadie mejor que quien habita un suelo sabe lo que necesita para su tierra.

Cada tercio elige a sus representantes de abajo arriba. Todos se sientan en un Parlamento Único. No hay partidos, no hay disciplinas de voto. Cada representante vota según el bien de su parcela, pero debe armonizar con las demás.

El peso de cada voto se pondera según la materia. Si se legisla sobre educación, la familia tiene el 60%. Si se legisla sobre salarios, el gremio tiene el 60%. Si se legisla sobre defensa o economía, el territorio tiene el 80%. Porque cada uno es especialista, y el conjunto, soberano, en su esfera.

Los representantes no deben ser profesionales de la política. Sino personas de la vida real, elegidas por los suyos, con mandato corto y fácilmente revocable para combatir la traición. Si fallan, se les retira la confianza. Y el poder sube desde abajo: el municipio elige a la comarca, la comarca a la región, la región al Estado.

Esto no es nostalgia del franquismo, que tenía un partido único que era socialista. Es sentido común. La democracia no puede ser que un montón de afiliados a una organización opinen de todo sin saber de nada. La auténtica democracia es que cada uno opine de lo que sabe y viva como lo que decide.
Pues suena bien, y además que el voto sea público, a mano alzada, ya basta de esconder las cosas.
 
El poder reside en la élite y no en el pueblo.

El pueblo carece de facultades para decidir lo mejor sobre su propio destino, eso está destinado a la casta superior gobernante, la realmente capacitada para resoluciones de tal índole, tan sumamente importantes y complejas.

Y esto es una ley universal, superior y metafísica, la cual rige toda forma de existencia y organización inferior subsecuente.

Creerse por encima de tal ley abosulta, o incluso desafiarla, es estar dominado por el espíritu luciférico.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.060.994
Mensajes
58.490.939
Miembros
191.098
Último miembro
fenrir78

El blog de burbuja.info

-
-
Volver