El falso segador de un hospital galés se libra con 200 libras de multa
En junio pasado, un hombre de 26 años, Leon Gillespie, se subió al tejado del hospital Ysbyty Glan Clwyd, en el norte de Gales, disfrazado de la Muerte, con lo que parecía una guadaña y una mirada fija hacia los pacientes y el personal sanitario. La escena, que podría haber salido de una película de terror de serie B, sembró el pánico entre enfermos y médicos. La policía británica lo detuvo sin contemplaciones, y la justicia lo ha castigado con una multa de 200 libras esterlinas, unos 233 euros, por causar una alteración del orden sin justificación razonable y por negarse a abandonar el recinto incluso cuando llegaron los agentes.
La noticia, publicada por The Sun, ha dado pie a un aluvión de comentarios donde el humor negro campaba a sus anchas. Hay quien proponía organizar una colecta para contratar al «Segador» y ponerlo a mirar fijamente a los ministros, por si así se logra algo. Otros recordaban que en Bélgica, cerca de hospitales y geriátricos, es habitual ver escaparates con ataúdes en pie y la etiqueta con el precio, como si la muerte fuera un artículo más del escaparate. Las comparaciones con el Lejano Oeste, con pistoleros (o amigos del machete) plantados en la puerta, tampoco faltaron.
En cualquier caso, el único agraviado con la operación ha sido el bolsillo de Gillespie. Doscientas libras por sembrar el caos en un hospital. Se diría que la guadaña no era más que atrezo, pero los pacientes que se lo encontraron mirándoles desde el tejado probablemente no olvidarán la escena. La justicia ha puesto precio al susto: unos 233 euros. Y con eso, a otra cosa.