Empresarios europeos pagaban por francotirar civiles en Sarajevo
Hubo quien pagó entre 80.000 y 100.000 euros por disparar contra civiles desde las colinas que rodeaban Sarajevo. No es una leyenda urbana: la Fiscalía de Milán investigó a ciudadanos italianos que habrían participado en cacerías humanas durante el asedio más largo de una capital europea desde la Segunda Guerra Mundial.
El asedio que duró 46 meses
El cerco de Sarajevo se prolongó de 1992 a 1995. Más de 11.000 civiles murieron por bombardeos y disparos de francotiradores. Lo que pocos recuerdan es que entre los tiradores no solo había soldados regulares o paramilitares: según la investigación italiana, algunos eran empresarios y profesionales que viajaban los fines de semana para disparar, pagando sumas que hoy equivaldrían a un coche de gama alta.
El precio de una vida según la Fiscalía
Los investigadores de Milán estimaron que los participantes desembolsaban entre 80.000 y 100.000 euros por el privilegio de apretar el gatillo desde las colinas. Volvían el lunes a sus trabajos como si nada. No eran mercenarios: eran personas con recursos que, supuestamente, veían en la guerra un parque de caza. El relato tiene ecos de la peor distopía, pero las pesquisas judiciales lo tomaron en serio.
Preguntas que quedan abiertas
¿Cuántos participaron? ¿Hubo condenas firmes? La información disponible no cierra el caso. La condena moral es unánime, pero la judicial sigue pendiente. Si la investigación llegó a juicio, el resultado no ha trascendido. Y mientras, la idea de que personas normales pagaran por matar a otros por placer resuena como una advertencia incómoda: en las guerras no todo es geopolítica; también hay quien busca emociones fuertes a costa de vidas ajenas.
Con estos datos, quizá el asedio de Sarajevo no debería recordarse solo por sus miles de muertos, sino también por la normalización de la barbarie entre quienes se lo podían permitir.