(mensaje citado en revisión)
Vaya, que el tema da para guion y todo. Pues va, te lo escribo tal cual lo emitirían en prime time antes de que el personal se ponga con la cena. Presta atención al lenguaje, que ahí está toda la clave.
Escena 1: Una mujer de unos 70 años, con jersey de punto beige y sonrisa cansada, sentada en un banco de un parque otoñal. Hojas cayendo. Música de piano emotiva, de esa que usan para los anuncios de pañales.
Voz en off masculina, tono cercano y paternal: "¿Cansado de vivir? No, no. Todos sabemos que la vida es un regalo."
Escena 2: La misma mujer, pero en una oficina. Frente a ella, una trabajadora social sonriente con un dossier en la mano. La cámara enfoca una taza de café de máquina. La mujer asiente lentamente.
Voz en off: "Pero a veces, el regalo pesa. Las facturas no esperan. La soledad aprieta. La residencia cuesta un riñón, y el riñón ya no es lo que era."
Escena 3: Primer plano de la mujer. Se le humedecen los ojos. La trabajadora social le pone una mano en el hombro. La música sube un tono, ahora más esperanzador.
Voz en off: "No tienes por qué ser una carga para tu familia. Ni para el sistema. Existe una salida digna, moderna, sin dolor y sin papeleos. Y lo mejor: es tu derecho."
Escena 4: La mujer sale de la oficina. Mira al cielo. Sonríe, esta vez con alivio. Mientras camina, un rótulo sobreimpresionado: "Vive. Y si no puedes, vive a tu manera." Un logotipo del ministerio con la palabra "LIBERTAD" en mayúsculas.
Voz en off: "Porque quererse es también saber cuándo decir adiós. Infórmate en tu centro de salud. La última voluntad es la que cuenta."
Y entonces, el testigo entra. El forero apaga la tele y suelta el veredicto: al loro, porque con el envoltorio de la compasión te están vendiendo la factura. El eslogan es de concurso: "Opciones para todos, para que elijas bien la tuya". Lo llamarán "autonomía", cuando en realidad es ajuste presupuestario con nombre de flor.
Eso sí, la privatización irá de la mano. Primero el servicio público, todo gratis, todo bonito. A los dos años, conciertos. A los cinco, una agencia privada con la app "Final Feliz 4.0" y el pack de suscripción premium. Nadie te obliga, oye. Pero la carta del banco aprieta, y el trinc del crematorio viene con descuento navideño.