La vivienda enfrenta a foreros: impuestos, suelo o inmigración
El hilo se ha partido en tres. Lo que empezó siendo el caso de una chica que estudia aeronáutica en Madrid y busca piso en una zona muy concreta ha acabado como campo de batalla donde casi nadie discute ya el caso: se discute el sistema entero. Y hay dos bandos y un tercero: los que señalan impuestos y suelo, los que apuntan a la inmigración, y los que creen que esto ya no tiene arreglo.
Qué se ha sabido
Del caso inicial se aclara algo: la chica no pide que le regalen nada. Tiene ingresos pequeños por unos royalties de un concurso que hizo con
17 años y sus padres están dispuestos a ayudarla. Aun así la cuenta no sale: por cualquier zulo de
veintitantos metros en un bajo oscuro piden
225.000 euros, y con impuestos y reforma se va a los
300.000. El metro cuadrado en esas zonas, dicen, está a
8.000 euros y muchas escrituras van falseadas.
Otro forero aporta datos de su zona: compró en
182.000 euros en 2019 y ahora piden
240.000 por pisos similares en una ciudad de poco más de
70.000 habitantes. Con impuestos la operación se va a
260.000.
Se cita el INE: la población está ya en
49.153.849 habitantes a
1 de abril de 2025, con un aumento de
75.865 personas en un solo trimestre. Las nacionalidades que más entran: colombiana, marroquí y venezolana. Comunidad de Madrid, Valenciana y Murcia son las que más crecen. La cifra de compraventas de marzo fue récord. Un bloque sostiene que en
2007 se hacían muchas más viviendas nuevas al año que ahora, cuando no se llega ni a las
80.000. Y alguien dice que
250 personas en menos de una hora llaman por un piso en alquiler.
El
aparece en medio de la conversación y se comenta que su protagonista ahora explica un problema que, según varios, él ayudó a crear durante años.
Dónde está la bronca
Un bloque defiende que el culpable son los impuestos y la regulación, no la oferta y la demanda. Dicen que una vivienda vale lo que cuesta producirla y que cada vez cuesta más por las exigencias normativas, no por los promotores. Un forero lo compara con el precio de los coches, que ha subido un
40% en años por reglamentos europeos y no por falta de fábricas. Otro señala directamente a lo público: la principal responsable es la regulación.
El segundo bloque responde con oferta y demanda sin adornos: si entran personas y no se construyen casas, los precios suben. Y si no se construye es porque el suelo está restringido, controlado por el ayuntamiento a través del plan urbanístico. «El principal especulador es el Estado», se resume. Piden construir a
20 y 40 alturas y quitar impuestos a la primera vivienda por ser un bien básico.
El tercer bloque es el de la inmigración. Se calcula que España necesitaría
20 millones de extranjeros más solo para sostener las pensiones. Frente a eso, varios contestan que ese flujo presiona la demanda y ha hecho subir los precios un
50% extra en cuatro años. Algunos sostienen que dar papeles alimenta la bolsa de votantes y que en eso coinciden los dos grandes partidos.
Quien defiende topar precios recibe la contra inmediata: un piso lo compra uno y nueve se quedan fuera. «Convierte las compras en sorteos», resumen. Se cita un documento de
plazas del Ministerio de Transportes como salida para el caso de la carrera.
El caso personal se apaga
Lo que era un ejemplo se ha abandonado. Casi nadie habla ya de la chica. Varios participantes se preguntan por qué se ha gastado tanto rato discutiendo si una estudiante debería hacer la carrera en Madrid o en Toulouse. Otro propone que se mire en los alrededores y no en Chamberí; le contestan que estudios pequeños y baratos sí existen en la periferia.
Qué cambia respecto a antes
El ejemplo personal ya no sirve para nada. Los que antes hablaban de casapapis ahora discuten el suelo. Y aparece un tono nuevo: la idea de que esto no tiene arreglo y que en algún momento estallará. Hay quien dice que las carreteras de Madrid ya están llenas de chabolas y que esto irá a más. Se habla de un posible estallido social o de la degradación del país por sí sola.
También entra una discusión sobre si lo importante es la regulación. Se cita a un arquitecto que teme el fin de la profesión por los costes normativos. Se cita a una empresa que construye en EEUU con impresora 3D y bloques tipo Lego en cuatro días, con aerotermia y aislantes. Nadie contesta con datos.
El INE y la estadística siguen circulando al final del hilo, con los
500.000 nuevos residentes al año sobre la mesa. Un participante dice que el PIB sube. Otro, que el problema del que nadie habla es el suelo. Cuando se corta esta entrega, se siguen discutiendo los mismos tres bloques, sin conclusión.