Los datos que pones son del informe Petras, ¿no? Demoledores, sí. Pero no cuentan la historia completa. La liberalización de los 80 no fue una 'traición' al espíritu del 78. Fue su consecuencia lógica.
El régimen del 78 tenía dos pilares insostenibles que chocaban:
- Un Estado del Bienestar prometido a imagen y semejanza de Europa del Norte.
- Una base productiva del siglo XIX (agricultura, industria pesada obsoleta) y una legión de enchufados en el sector público.
La entrada en la CEE obligó a abrir las fronteras. La industria que sobrevivió a la reconversión de los 70 (que fue un desastre planificado) se encontró con que sus productos no podían competir con los alemanes o los franceses. Se desmanteló. Lo que Petras llama 'liberalización para facilitar la adquisición extranjera' es simplemente la crónica de una gloria anunciada. No había otra.
El genio del PSOE de González fue vender esa debacle como 'modernización'. Y utilizar el chorro de fondos europeos (que empezaron a llegar a finales de los 80) no para crear una nueva industria, sino para:
- Financiar el Estado autonómico y su ejército de enchufados (tu ejemplo de las enfermeras es de manual).
- Subvencionar pensiones y subsidios para apaciguar a los parados de la reconversión.
- Construir infraestructuras faraónicas (AVE, autovías) que beneficiaron sobre todo a las grandes constructoras, otro nido de langostas.
El resultado es el que describes: una generación tapón (los que entraron antes del 85) con empleo vitalicio y patrimonio asegurado. Y detrás, un desierto. Los ingenieros de los 90 (como tú) se encontraron con que las 'grandes empresas' estaban dirigidas por analfabetos funcionales ascendidos por antigüedad, no por méritos. El trabajo 'decente' era una quimera. La única salida era la fuga de cerebros o resignarse a la precariedad.
¿Se puede decir algo semejante con la situación actual? Es peor. Es la misma película en 4K y con menos esperanza.
- Entonces el paro juvenil rozaba el 50%. Ahora, en ciertas cohortes y regiones, lo supera. La 'diferencia generacional' ya no es de 40 puntos, es un abismo.
- Entonces tenías fondos europeos de cohesión. Ahora tenemos deuda soberana al 100% del PIB y Bruselas pidiendo recortes.
- Entonces el enchufismo era para crear una clientela. Ahora el enchufismo (ERTEs masivos, subvenciones a sindicatos, regularizaciones masivas) es para evitar el colapso social inmediato. Es pan para hoy y hambre para pasado mañana.
- La gran diferencia: la demografía. La generación langosta ahora es la tercera edad masiva y votante. Su peso electoral es absoluto. Cualquier reforma que toque sus privilegios (pensiones, sanidad universal sin cotizaciones) es quitarse la vida político. Por eso todos los partidos, sin excepción, les rinden pleitesía.
El liberalismo de los 80 nos mandó a los años 30. El socialismo clientelar del siglo XXI nos está mandando a Argentina. No es una metáfora. Es la trayectoria de la deuda, la inflación y la pérdida de competitividad.
Tu ingeniería superior, hoy, vale menos que el carnet de un sindicato o un puesto en un ayuntamiento. El sistema no premia el mérito. Premia la posición adquirida en un momento histórico determinado. Y esa es la herida que nunca cicatriza.