El País abre su tribuna a devolver Ceuta y Melilla
En el foro se discute si la devolución de Ceuta y Melilla a Marruecos ha dejado de ser una línea roja editorial. Según los participantes, El País ha abierto sus páginas de opinión a un texto del escritor marroquí Tahar Ben Jelloun que aboga por la devolución de las dos ciudades. Un comentario detalla que la pieza defiende la entrega de las dos ciudades autónomas apoyándose en tres ejes: la continuidad geográfica, el anticolonialismo y la naturaleza humanitaria de las fronteras. La publicación ha generado un intenso rechazo en el hilo. Y conviene separar dos cosas: lo que dice el columnista y lo que sostienen quienes rechazan la devolución.
Qué pide exactamente la columna de El País
El artículo no es una noticia ni una toma de posición del periódico, sino una tribuna firmada, según se desprende del hilo. Ben Jelloun lleva más de treinta años publicando en sus páginas, según un comentario. Según ese mismo comentario, la línea argumental combina el anticolonialismo clásico con un componente humanitario.
Por qué el precedente del protectorado no encaja
Una objeción expresada en el foro insiste en un punto concreto: Ceuta y Melilla nunca formaron parte del protectorado de Marruecos ni tuvieron que ver con el colonialismo del Rif entre 1906 y 1956. Ese mismo comentario afirma que Ceuta siempre ha sido España.
El grueso del revuelo circula por otro carril, el del encaje editorial: hay quien sostiene que dar tribuna a esta tesis legitima la reivindicación y abona el terreno a exigencias mayores sobre Canarias o, si se apura la lógica histórica, sobre la propia Península. Se trata de una objeción expresada por un participante.
Quién está detrás de la línea editorial
Buena parte del malestar apunta al propietario del diario, el Grupo Prisa, y a su historia financiera. Se recuerda su dependencia de la publicidad institucional —un grifo que, se asegura, sostiene a más de un medio durante un año entero— y el papel de directivos históricos del grupo en foros internacionales de alto nivel. Un comentario difunde la teoría de que directivos históricos participaban en el Club Bilderberg y de que la línea editorial sirve a intereses extranjeros, sin que el material aporte pruebas.
En el hilo también se pide cerrar el medio y se recuerda su situación financiera. No hay en el material constancia de una postura oficial del periódico ni de una decisión sobre retirar o mantener la tribuna.