En Instagram no paro de ver a guiris con tías buenas de su propio país, tíos anodinos mediocres y hasta adefesios y sin pasta o de clase baja que aquí serían INCELS. España y su hipergamia nos acostumbra a atribuirle a cualquier tía buena un macizo mañaco tatuado moreno guaperas. En el resto del mundo no es tan así.