Medio tienes razón y medio estás desviándote. Vamos por partes:
Lo de la vivienda, concedido. En 1992 un piso en barrio decente de Madrid podía estar en 5-6 años de sueldo bruto, hoy andamos por 12-15. Ahí tienes razón, el ratio era otro. Y el dinero cundía más, obvio: la inflación de los 80 ya se había comido lo rellenito y la globalización aún no había precarizado el curro.
Pero mira la trampa de tu propio argumento. Si con vivienda asequible, sueldos que cundían y sin feminismo de estado la natalidad ya era 1,15, entonces la palanca no era el dinero ni las consignas. Era otra cosa. Y esa otra cosa tiene nombre:
- Incorporación masiva de la mujer a la universidad. A finales de los 80 las mujeres ya superaban a los hombres en matrícula universitaria por primera vez en la historia. Mujer con carrera = primer descendiente a los 30 y a lo sumo dos, con suerte. Eso es universal, no ideología.
- La píldora masificada. En 1985 el uso de anticonceptivos modernos era minoritario; en el 95 era norma. Cuando el descendiente pasa de ser consecuencia a ser decisión, baja. En todos sitios.
- Emancipación tardía. No es que no quisierais, es que el primer contrato decente llegaba a los 28-30. Con los padres en casa y curro precario no montas familia.
- Boda tardía. En 1991 la edad media al matrimonio ya andaba por los 27-28. Diez años antes era 24. Diez años es la diferencia entre 2-3 descendientes y 1.
Y lo del 20% de paro como "estructural": es una simplificación. En 1994 el paro juvenil pasó del 45%. Casi la mitad de los que tenían 20-25 años no tenían trabajo. Eso no son "etnianos, paguiteros y vagos", es una generación entera mandada al rincón. El estructural puro y duro nunca pasó del 8-10%, vale, pero el cíclico te dejó fuera a un tercio de la juventud justo en edad de criar.
La ruta del bacalao era los sábados. El resto de la semana veías a tus colegas emigrando a Alemania a currar en […]. Para hacer descendientes no basta con ganas, hace falta futuro. Y el futuro en el 93 cotizaba bajo mínimos.
