La oferta de alquiler se hunde un 33% y Barcelona pierde 3 de cada 4 pisos
El mercado del
alquiler español lleva cinco años contrayéndose sin que ninguna medida aprobada haya invertido la tendencia. Según el informe del portal inmobiliario Idealista,
la oferta de vivienda en alquiler ha caído un 33% en España desde el tercer trimestre de 2019. En Barcelona la sangría es mucho mayor: han desaparecido
3 de cada 4 viviendas ofertadas, un 75% menos. La conclusión del sector es incómoda: cuanta más regulación, menos pisos disponibles y precios más altos.
Qué dice el informe de Idealista sobre la oferta de alquiler
El estudio de Idealista, corroborado por el Barómetro del Alquiler que elaboran Alquiler Seguro y la Universidad Rey Juan Carlos, señala que las políticas intervencionistas y la permisividad con la ocupación han golpeado con más fuerza a los territorios que más las han aplicado.
Barcelona es el mejor ejemplo: la capital catalana lidera la caída con ese 75% menos de oferta. Francisco Iñareta, portavoz del portal, sostiene que «todas las medidas aprobadas en este lustro solo han conseguido reducir al mínimo la oferta de viviendas en alquiler permanente» y que eso «ha ampliado la competencia entre familias por hacerse con una vivienda».
El resultado práctico es que
los más jóvenes y los vulnerables han quedado prácticamente expulsados del mercado, según el propio informe. La demanda no ha bajado; la oferta sí. Y cuando la oferta se seca, el precio sube.
El auge del alquiler de temporada para esquivar la Ley de Vivienda
Mientras el arrendamiento tradicional se desangra, el alquiler de temporada se ha triplicado:
crece un 232% en cinco años. Esta modalidad no está afectada por la Ley de Vivienda aprobada por el Gobierno de PSOE y Podemos, así que muchos propietarios han trasladado ahí su oferta. Los incrementos más espectaculares se dan en mercados pequeños donde antes era residual: Jaén (+2.500%), Murcia (+1.614%), Tarragona (+1.080%), Granada (+1.039%) y Castellón de la Plana (+1.000%).
El intento de limitar el alquiler de temporada mediante una Proposición de Ley se topó con el
no de Junts a última hora. Iñareta pide «la reversión de la mayoría de estas medidas» y «un reequilibrio en las relaciones de propietarios e inquilinos que aflore mucho producto al mercado».
Por qué los propietarios dejan de alquilar
El trasfondo del debate es la percepción de riesgo del arrendador. Se argumenta que la inseguridad jurídica ante impagos, los procesos de desalojo que se alargan y la demonización del propietario están empujando a muchos a vender o a pasar al alquiler de temporada.
La oferta disponible sigue cayendo pese al espejismo de la vuelta de algunas viviendas tras el cambio de duración de contratos de marzo de 2019, apunta el informe.
Hay quien sostiene que el problema de fondo es la falta de construcción de vivienda asequible donde se necesita, es decir, en las grandes ciudades. Y quien recuerda que el Estado ha hecho de la especulación del suelo público un ingreso más con el que financiar comunidades y ayuntamientos. El cálculo completo, con las cifras de cada mercado, deja diferencias que sorprenden.
El pulso político: intervenir o liberar
El PSOE ha defendido que «la vivienda es un derecho y no un negocio» y que intervendrá si hace falta. Enfrente, el sector inmobiliario reclama retirar las medidas que han estrangulado la oferta. Entre ambos relatos, los datos:
cinco años de caída sostenida de la oferta y precios al alza.
La pregunta no es si el mercado está roto, sino cuánto más puede tensarse antes de que el arrendamiento tradicional desaparezca de las grandes ciudades.