Haley pide nombres reales en redes por seguridad nacional
La exembajadora de Estados Unidos ante la ONU y exgobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, ha defendido que toda persona que participe en redes sociales debería verificar su identidad con su nombre real. Lo hizo, según el mensaje que abre este asunto, apelando a la seguridad nacional. La propuesta llega en un momento en el que el debate sobre el anonimato en internet vuelve a estar sobre la mesa, y ha caído como una bomba entre quienes consideran que la red es el último espacio sin DNI. La reacción no se ha hecho esperar: desde el chiste fácil hasta el análisis más sombrío sobre lo que se avecina.
Qué propone exactamente Nikki Haley
La propuesta es simple de enunciar y complicada de aplicar:
cada persona en redes sociales debería estar verificada por su nombre. El argumento que acompaña a la medida es la seguridad nacional, según el tuit que reproduce el mensaje inicial. No se especifica si la verificación sería voluntaria u obligatoria, ni qué organismo la gestionaría, ni cómo se compaginaría con la legislación de cada país. Son los detalles que convierten un titular en un problema real, y de momento no hay respuestas.
La reacción en el hilo ha sido mayoritariamente escéptica.
Hay quien sostiene que la medida es una cortina de humo para algo más grande: la identificación digital unificada con el DNI, una suerte de billetera virtual desde la que se podría controlar el dinero de los ciudadanos. Es una hipótesis, no un hecho, pero circula con fuerza entre los mensajes.
El anonimato en internet ya no existe: solo falta reconocerlo
Una de las corrientes más repetidas en la discusión es que el anonimato en internet es una ilusión.
Hay quien sostiene que las plataformas ya conocen la identidad real de sus usuarios desde el momento en que abren una cuenta. La propuesta de Haley no añadiría nada nuevo, sino que simplemente haría visible lo que ya ocurre. «No les hace falta ninguna ley que nos obligue a poner nombres y apellidos porque nuestra identidad real la conocen (si quieren) desde el primer momento», resume uno de los participantes.
Desde esta óptica, el verdadero objetivo de la medida no sería identificar a los usuarios, sino
presionar para que practiquen la autocensura o incluso para que denuncien a sus vecinos. Es el argumento que más peso ha tenido en la conversación, y conecta con una desconfianza general hacia cualquier iniciativa que venga de Washington.
La verificación por DNI y el control de las VPN
Otra línea de análisis apunta a que la verificación por nombre no se quedaría en un simple registro.
Hay quien sostiene que, si se implanta, lo que vendrá después es la exigencia de DNI para cualquier actividad online. Y con ello, el control de las herramientas que hoy permiten esquivar la identificación: las VPN. «¿Pero de verdad crees que las VPN no están controladas? Al menos las de uso público, incluyendo las de pago», se pregunta un mensaje.
La discusión deriva hacia el terreno de la seguridad biométrica.
Hay quien vaticina que para conectarse a internet habría que aceptar una lectura del iris o de las huellas digitales, señala otro participante, que apunta a los lectores de huella y reconocimiento facial de los teléfonos como el caballo de Troya de ese futuro. La idea no es descabellada: los sistemas de verificación de identidad ya existen y se usan en otros ámbitos.
La respuesta del foro: del chiste al aviso
La reacción más común ha sido el humor.
Varios participantes han respondido con nombres falsos —Tomás Turbado, Aitor Menta, Rosa Melano y otros por el estilo— como forma de burla hacia la propuesta. Es la respuesta clásica de quien no se toma en serio la amenaza, o de quien prefiere reírse antes que reconocer que le preocupa.
Pero no todo han sido bromas. Algunos mensajes han aprovechado para recordar que
hay quien sostiene que la identificación digital ya está en marcha y que medidas como esta solo aceleran el proceso. «Todo el paripe para decir que lo que quieren es identificación digital para usar como billetera virtual unificada con DNI», señala uno de los mensajes más valorados. La conexión entre verificación de identidad y control financiero es una de las ideas que más ha calado.
El contexto: una propuesta que no es nueva
La idea de eliminar el anonimato en internet no es original de Haley.
Lleva años rondando en distintos países, siempre con el mismo argumento: la lucha contra el terrorismo, el discurso de odio o la desinformación. Lo que cambia ahora es el contexto tecnológico: la verificación biométrica es más barata y más fácil de implementar que hace una década.
El debate, en cualquier caso, está lejos de cerrarse.
La propuesta de Haley no es más que una declaración, sin proyecto de ley ni calendario. Pero ha servido para que muchos se pregunten hasta qué punto el anonimato en internet es un derecho o una concesión temporal. La respuesta, por ahora, no está escrita.