No seré yo quien defienda al preparao (prepararse para ser un jarrón chino o un mono amaestrado), pero que cada palo aguante su vela.
El rey no puede plantarse en Ceuta y Melilla por estar sujetos todos sus viajes y discursos al refrendo del ejecutivo, o sea de la misma persona que está de vacaciones en La Mareta escuchando música mientras España está inmersa en una guerra híbrida.
El rey no puede plantarse en Ceuta a título de Rey, pero sí podría desplazarse a título personal, con el riesgo que eso entraña a nivel de seguridad (a igual que la fiscalía, los cuerpos y fuerzas de seguridad y el ejército ¿de quién dependen?); nada de lo que diría tendría validez institucional ni sería oficial, y además se abriría una crisis constitucional de dimensiones bíblicas capaz de cargarse el propio R78.