Old school, como debe ser. Yo me dedico a cazar mamuts, ella cuida la cueva.
Yo estoy fuera, ella se encarga de la casa. No me preguntes cuándo tienen mis criaturas dentista o examen de matemáticas porque no tengo ni astuta. Pero mi señora les ve por la cámara del portero automático y ya sabe si ha ido todo bien o han tenido alguna movida. Sabe quién es quién en su vida, el amigo que es tóxico y el que vale la pena, la asignatura que se les da bien y la que hay que repasar con ellos, la ropa que necesitan, la comida que da más guerra y la que menos... Vamos, que su labor es ser una progenitora que está encima y controla a la tropa. Y la tropa sabe que puede contar con ella. Cuando tienen cualquier movida y ella se lo nota les tira un poco de la lengua y enseguida se lo cuentan. Sabe llegar a ellos porque pasa el tiempo suficiente como para conocerlos bien. Mis descendientes han tenido comienzos de problemas de bullying y alguna movida con algún chungo, pero si en cuanto pasa algo aparece una progenitora en el instituto, los problemas se cortan de raíz. El problema está en que tus padres se enteren cuando ya te llevan puteando seis meses.
Eso vale mucho más que cualquier sueldo que ella pueda ganar desapareciendo de casa de 8 a 8.
La pasta? lo que gano va a una cuenta de la que tiramos los dos, lo que viene siendo una fruta familia de toda la vida, vaya. Así me criaron a mí y así quiero criar a mis descendientes.