Septiembre empieza dando miedo
Los temores generalizados a un "septiembre zain" en bolsa se hicieron realidad anoche en Wall Street, con fuertes caídas en todos los índices. El Dow Jones perdió el 1,96%, el Nasdaq se dejó el 2% y el S&P sufrió la peor parte con un derrumbe del 2,21%, con lo que volvió a situarse por debajo de los 1.000 puntos.
Este desplome confirmó varias formaciones técnicas bajistas, lo que en teoría augura mayores caídas a corto plazo. Europa ye recogió ayer buena parte del descenso de Wall Street, pero estas confirmaciones y el miedo que se ha instalado entre los inversores hacen probable que hoy continúe el sufrimiento en nuestro continente.
Ahora bien, hace dos semanas vivimos una situación muy parecida: los índices se dejaron porcentajes muy similares a los de hoy y perdieron soportes muy relevantes. Sin embargo, la caída terminó ahí, y lo que en principio parecía un 'pullback' se convirtió en una remontada impresionante que llevó a los índices a batir sus máximos anuales. Algo que demostró por enésima vez la fortaleza de la tendencia y la enorme cantidad de dinero que está esperando un mínimo recorte para entrar en el mercado.
¿Puede repetirse la historia ahora? Pues es posible; de hecho, lleva repitiéndose desde marzo. Ahora bien, tanto va el cántaro a la fuente que alguna vez se tiene que romper, y podría ser perfectamente ahora que el sentimiento negativo ha invadido el mercado después de una subida tan importante sin descansos apreciables. Y una vez que se han alcanzado unas valoraciones que necesitan argumentos más sólidos referidos a la recuperación para sostenerse.
La caída de anoche se produjo a pesar de unos datos económicos mejores de lo esperado. El ISM industrial subió hasta 52,9 y reconquistó así el nivel de 50 que marca la frontera entre la expansión y la contracción. Además, las ventas de casas pendientes subieron por sens mes consecutivo hasta su nivel más alto en casi dos años, lo que abona la idea de que el mercado inmobiliario ha tocado suelo. La nota negativa la puso el gasto en construcción, que cayó inesperadamente.
Este fenómeno de caer con buenas noticias es una muestra de la negatividad del sentimiento del mercado. Algo que se confirma con el hecho de que fueron los bancos los valores más castigados por el mero hecho de que son los que más subieron en agosto, sin que hubiera ninguna noticia especialmente relevante en el sector. Esto es una señal bajista, aunque también lo es de irracionalidad. Si el mercado abandona su miedo, la caída puede ser menor de lo que todo el mundo anuncia... como todas las anteriores.
El petróleo volvió a caer tras el batacazo del lunes y cerró en 68,05 dólares. En el campo empresarial, la noticia del día fue la venta del paquete de control de Skype por eBay a un grupo de inversores privados por 2.750 millones, en un reconocimiento del fracaso de una operación que fue cuestionada desde el principio.
Hoy será un día bien cargado de referencias económicas: el informe ADP de empleo en el sector privado (antesala del paro oficial del viernes), la revisión de la productividad y los costes laborales del segundo trimestre, los pedidos de fábrica y las actas de la última reunión de la Fed, documento que suele provocar grandes movimientos de mercado.
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