Conde Duckula
Será en Octubre
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Tengo algunas vivencias que nadie recuerda. Creo que no soy el único al que le ha pasado esto. Contaré tres casos paradigmáticos en mi vida. Pero se que me ha ocurrido algunas veces más
La primera. Cuando era canijo, estábamos una tarde jugando a las cartas. Cuando llegan tres chavales del grupo, contando que se habían ido al campo esa tarde, a primera hora de la tarde, porque estaban solos y les dio por ahí. Comieron sarracena silvestres y de forma casi sincronizada, les entraron ganas de ir al baño a los tres. Dos se limpiaron con hojas de arboles pero el tercero había usado la mano. Así que los otros dos llegaron contándolo y partiéndose. El tercero decía "¡Pos que queríais que hiciera!" Y bueno, eso fue el chascarrillo en el grupo durante días.
Pasados algunos años, recordé la anécdota y resulta que nadie lo recordaba. Me descolocó todo el asunto bastante.
La segunda. Había una chavala cercana al grupo, que a una edad resulta que decidió que había llegado el momento de tener relaciones. Bueno pues se pasó por la piedra a medio grupo. Algo en plan, no se qué hacer está tarde y tengo la casa sola ¿Te vienes? Y a la tía nunca decía no. Era muy maja. Bueno pues tiempo después, algunos años después. Alguna chavala que no se cómo se enteró, se lo contó al padre. Así que un día estando con uno de los del grupo, le digo ¿Que va a pasar como al padre de la chica esta le de por qué su "niña" (que no era ni niña ni menor) no es ligerilla y vaya a dar de palos a los que se la han cepillado o denunciar con alguna invención o lo que sea (esto fue antes de lo de la manada, pero a esta tampoco la forzó nadie)? Y el tío me contestó algo en plan "yo no tengo conocimiento de eso de lo que me hablas". Vale que puede ser en plan, si hago como que no lo recuerdo será más convincente, pero no me lo pareció. Y el resto actuó igual.
La tercera es la mas reciente. El descendiente de un conocido se puso a trabajar en un taller. Y el tío se pone a contar como orgulloso de su descendiente había ido al taller en el que trabajaba el descendiente a qué le cambiaran las ruedas. Total que el jefe del taller puso al chico a cambiar dichas ruedas para orgullo del padre. El padre se va orgulloso y a los pocos kilómetros ve que una rueda suya recién puesta adelanta al coche. El tío se dio cuenta de que era suya. Paró, la recogió y la volvió a poner. Supongo que los tornillos quedarían enganchados a la llanta. Al tiempo, por dar una segunda oportunidad al chico, va con otro de sus coches a que le cambien también las ruedas. Ver para creer, le pasó exactamente lo mismo. Mientras el padre lo contaba el resto nos desternillabamos.
Tiempo después recuerdo la anécdota. Nadie lo recuerda, ya no los implicados si no ninguno de los oyentes.
¿Os ha pasado que una vivencia vuestra de repente un día eres el único que lo recuerda?
La primera. Cuando era canijo, estábamos una tarde jugando a las cartas. Cuando llegan tres chavales del grupo, contando que se habían ido al campo esa tarde, a primera hora de la tarde, porque estaban solos y les dio por ahí. Comieron sarracena silvestres y de forma casi sincronizada, les entraron ganas de ir al baño a los tres. Dos se limpiaron con hojas de arboles pero el tercero había usado la mano. Así que los otros dos llegaron contándolo y partiéndose. El tercero decía "¡Pos que queríais que hiciera!" Y bueno, eso fue el chascarrillo en el grupo durante días.
Pasados algunos años, recordé la anécdota y resulta que nadie lo recordaba. Me descolocó todo el asunto bastante.
La segunda. Había una chavala cercana al grupo, que a una edad resulta que decidió que había llegado el momento de tener relaciones. Bueno pues se pasó por la piedra a medio grupo. Algo en plan, no se qué hacer está tarde y tengo la casa sola ¿Te vienes? Y a la tía nunca decía no. Era muy maja. Bueno pues tiempo después, algunos años después. Alguna chavala que no se cómo se enteró, se lo contó al padre. Así que un día estando con uno de los del grupo, le digo ¿Que va a pasar como al padre de la chica esta le de por qué su "niña" (que no era ni niña ni menor) no es ligerilla y vaya a dar de palos a los que se la han cepillado o denunciar con alguna invención o lo que sea (esto fue antes de lo de la manada, pero a esta tampoco la forzó nadie)? Y el tío me contestó algo en plan "yo no tengo conocimiento de eso de lo que me hablas". Vale que puede ser en plan, si hago como que no lo recuerdo será más convincente, pero no me lo pareció. Y el resto actuó igual.
La tercera es la mas reciente. El descendiente de un conocido se puso a trabajar en un taller. Y el tío se pone a contar como orgulloso de su descendiente había ido al taller en el que trabajaba el descendiente a qué le cambiaran las ruedas. Total que el jefe del taller puso al chico a cambiar dichas ruedas para orgullo del padre. El padre se va orgulloso y a los pocos kilómetros ve que una rueda suya recién puesta adelanta al coche. El tío se dio cuenta de que era suya. Paró, la recogió y la volvió a poner. Supongo que los tornillos quedarían enganchados a la llanta. Al tiempo, por dar una segunda oportunidad al chico, va con otro de sus coches a que le cambien también las ruedas. Ver para creer, le pasó exactamente lo mismo. Mientras el padre lo contaba el resto nos desternillabamos.
Tiempo después recuerdo la anécdota. Nadie lo recuerda, ya no los implicados si no ninguno de los oyentes.
¿Os ha pasado que una vivencia vuestra de repente un día eres el único que lo recuerda?
