Hacienda coloca en embajadas a inspectores que amenazan con dimitir
El Ministerio de Hacienda, según ha adelantado El Debate, ha desplegado una operación de contención interna: ofrecer destinos en embajadas a los altos cargos de la Agencia Tributaria que quieren dimitir por las presiones del Gobierno. La directora saliente, Soledad Fernández Doctor, llevaba meses anunciando su marcha. Ahora, Jesús Gascón, secretario de Estado de Hacienda, ultima los relevos para que nadie se vaya sin un premio.
El contexto es explosivo. La Agencia Tributaria ha sido señalada por su pasividad en dos casos de corrupción que salpican al PSOE: el de las joyas de Zapatero y la residencia fiscal ficticia del hermano de Pedro Sánchez en Portugal. La cúpula, acosada, opta por la puerta de atrás.
¿Cuánto cobrarán en las embajadas?
Según los datos que circulan, los inspectores destinados al exterior podrían embolsarse hasta 25.000 euros al mes, triplicando su salario actual. Un excedente difícil de justificar: la plantilla de la Agencia sabe que esos puestos son, en palabras de un testigo, «ir a robar a placer y lejos». La opacidad de los sueldos en consulados y embajadas es proverbial.
Un intento de silenciar las críticas
El movimiento huele a soborno institucional. Se aparta a quienes denuncian presiones internas y, de paso, se evita que estallen más escándalos. Pero la jugada tiene un coste político: la imagen de una Agencia Tributaria que premia la dimisión con destinos dorados mientras la corrupción del entorno gubernamental queda impune.