Hacienda niega la inteligencia artificial, pero los datos no engañan
La Agencia Tributaria ha lanzado un nuevo sistema de control fiscal que, según el comunicado oficial, no emplea inteligencia artificial. Los contribuyentes, sin embargo, identifican en el anuncio la mano de Palantir, la controvertida empresa de análisis de datos contratada por el ministerio. El escepticismo es unánime: se interpreta como una forma encubierta de incrementar la presión fiscal.
Las reacciones apuntan a que el verdadero objetivo es exprimir a las rentas medias y bajas. Los mensajes en redes sociales hablan de "saqueo" y recuerdan que el fisco ya usó herramientas similares durante la crisis anterior. La referencia a "remeros" y "alquilinos" es un código coloquial para referirse a trabajadores por cuenta ajena y arrendatarios, los primeros en la lista de los nuevos controles.
El trasfondo tecnológico: Palantir es conocida por su uso en vigilancia masiva. La agencia tributaria asegura que se trata de un sistema propio, pero las filtraciones indican lo contrario. La pregunta que flota es si este es el principio de un "Gran Hermano fiscal" que justificará cualquier recaudación.
Si el historial de Hacienda es la guía, los contribuyentes tienen razones para preocuparse. Pero quizá, esta vez, la presión mediática logre alguna transparencia.