La Sirena: ¿la marca de congelados que destrona a Hacendado?
En plena escalada de precios, hay quien sostiene que la cadena La Sirena, propiedad de José Elías, da mil vueltas a Mercadona. No solo a su marca blanca, Hacendado, sino también a la competencia. La defensa se apoya en la variedad de productos, como unas polémicas gyozas de pato, y en una calidad que presuntamente supera al estándar del supermercado líder.
Calidad o precio: el dilema de los congelados
Los defensores de La Sirena argumentan que su oferta va más allá del clásico pescado ultracongelado. La cadena comercializa marcas propias y ajenas, y en su lineal pueden encontrarse desde recetas orientales hasta elaborados de carnicería. El problema, según los críticos, es que todo es congelado y con una composición que invita a sospechar: «Imagino que además lleva conservante», ironizan.
El precio es otra trinchera. Mientras unos consideran que pagar un poco más merece la pena, otros comparan sus productos con la mortadela a precio de gama alta. La Sirena juega a ser el supermercado pequeño con aspiraciones, pero sin despegarse de la etiqueta de «otra multi» que sus rivales utilizan como arma arrojadiza.
El boicot que viene del idioma
La firma de José Elías tampoco escapa al ruido político. Se le reprocha, desde algunos sectores, que no etiquete sus productos en catalán y que priorice el español. Esa preferencia le ha costado más de un boicot, aunque la compañía no se ha pronunciado. Mientras, alternativas como La Garbancita Ecológica, ligada a espacios políticos de izquierda, se presentan como la opción «responsable», pese a que una cesta básica puede costar casi cuatro veces más que en Mercadona.
La guerra del consumo se libra así en dos frentes: el de la calidad y el de la ideología. ¿Cuánto está el consumidor dispuesto a pagar por unas gyozas de pato o por el etiquetado en español?