El giro individualista de Igualdad ante las agresiones en Ceuta
Que un ministerio acostumbrado a explicar la realidad por categorías hable ahora de responsabilidad individual tiene miga. Según la declaración difundida por Europa Press, el Ministerio de Igualdad sostiene que la responsabilidad por una agresión es de quien la comete y no puede extenderse a los migrantes. El mensaje, textual: "No vamos a minimizar ni una sola agresión en Ceuta pero tampoco vamos a permitir que se convierta el dolor en arma para enfrentar y sembrar odio".
Una declaración con el agua al cuello
La frase llega cuando en la ciudad autónoma cualquier agresión se convierte en combustible político. Al atribuir la culpa al individuo, el ministerio corta de raíz el argumento que extiende la sospecha a todo un colectivo. Pero también abre otro flanco: si la responsabilidad es individual, el mismo principio debería aplicarse en los casos donde la opinión pública sí ha señalado a un grupo entero.
La doble vara que algunos ven en el ministerio
Hay quien sostiene que el fenómeno es estructural y predecible, y que reducir las agresiones a casos aislados es mirar hacia otro lado. Otros apuntan que la declaración es puro cálculo político: cuando el sospechoso tiene bandera, la culpa es individual; cuando la tiene el vecino, el problema es sistémico. El reproche de la doble vara no es nuevo, pero en Ceuta duele más.
La pregunta queda flotando: si la responsabilidad es de quien agrede, ¿por qué el anuncio se convierte en noticia? Tal vez porque, para algunos, la regla solo se aplica cuando conviene.