Carreras ilegales en Gijón: un autobús volcado y la impunidad que nadie garantiza
El sábado por la tarde, dos coches compitiendo en la carretera del Infanzón, en Gijón, invadieron el carril contrario y provocaron el vuelco de un autobús de Alsa con 12 pasajeros a bordo. El resultado: siete heridos leves en el autobús y dos jóvenes en estado grave en el turismo, un Renault Clio II. La conductora del Clio, una mujer de 29 años, tuvo que ser excarcelada y trasladada al HUCA con politraumatismos. Su copiloto, de 22 años, también grave. El tercer ocupante resultó ileso. La zona, según fuentes del suceso, es escenario habitual de rallyes clandestinos los fines de semana.
La conductora del Clio: una mujer al volante de las carreras
El dato ha llamado la atención: la conductora del coche que provocó el siniestro es una mujer. Algo inusual en un entorno de carreras ilegales, donde la mayoría de los participantes son hombres. La noticia, publicada por La Nueva España, especifica que se trata de M. N. F., de 29 años. Su estado es grave y, de momento, no se han conocido más detalles sobre su evolución. La pregunta que flota en el ambiente es si las consecuencias penales serán proporcionales al daño causado.
La actuación de la conductora del autobús: ¿heroína o reflejos tardíos?
Los pasajeros del autobús han defendido a la conductora, asegurando que los frenos fallaron tras el impacto y que ella maniobró para dirigir el vehículo hacia el talud, evitando caer por un terraplén. Sin embargo, algunos testigos señalan que el autobús continuó avanzando después del choque, sin que se apreciara una frenada inmediata. El debate está servido: ¿fue una reacción instintiva o una maniobra calculada? Lo cierto es que no hubo víctimas mortales, y eso ha mitigado la gravedad del suceso en la opinión pública.
¿Condena ejemplar o puerta giratoria?
Las peticiones de pena máxima se han sucedido: retirada del carné de por vida, años de cárcel, fianzas millonarias. Pero la legislación española establece un máximo de 10 años de retirada del permiso para delitos viales graves, y rara vez se impone la pena superior. Los antecedentes de casos similares sugieren que, al no haber fallecidos, las condenas suelen ser livianas. En el hilo, se recuerda el caso de la conductora alemana que acabó absuelta tras atropellar a Ángel Nieto. La sensación de impunidad cala hondo.
Mientras los heridos se recuperan, la carretera del Infanzón sigue siendo el mismo escenario de carreras los fines de semana. La pregunta es si este accidente servirá para algo más que para llenar páginas de periódicos un par de días.
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