Incendio en Tres Cantos: desalojos y focos múltiples
El fuego se declaró a las 19:45 en una zona de vegetación de difícil acceso, muy cerca de la urbanización Soto de Viñuelas. En pocas horas, el viento arrastró las llamas y obligó a desalojar Soto de Viñuelas, en Tres Cantos, y Fuente del Fresno, en San Sebastián de los Reyes. Otras urbanizaciones quedaron en alerta. El Ayuntamiento de Tres Cantos recomendó cerrar ventanas y seguir la evolución por canales oficiales. AENA informó de que el cambio de viento evitó afecciones al aeropuerto de Barajas. Las llamas avanzaron hacia el sur-sureste del municipio.
¿Cuál es el origen del incendio de Tres Cantos?
El incendio comenzó en una zona de vegetación cercana a viviendas, en un área de difícil acceso. Las causas no están determinadas. En el intercambio de mensajes se cruzan dos lecturas: quienes atribuyen estos siniestros al cambio climático y quienes sostienen que la mayoría son provocados.
Ninguna de las dos hipótesis cuenta con pruebas en el material disponible. Hay quien recuerda que en Ourense los fuegos se repiten cada año y que muchos son intencionados. La discusión deriva hacia la politización del fenómeno, con acusaciones cruzadas que no aportan datos.
El abandono del monte y la maleza acumulada
Una parte del análisis apunta al estado del terreno. La maleza sin control, la falta de ganado y la ausencia de podas y quemas controladas han convertido amplias zonas en material inflamable.
Hace años se veían rebaños de ovejas, vacas y cabras; hoy apenas quedan vacas y caballos. La maleza lleva más de una década descontrolada en algunos puntos. Se menciona que las fincas privadas de labor, sin limpiar, acumulan yesca seca. La normativa obliga a los propietarios a mantener las parcelas, pero no se aplica con rigor.
La interfaz urbano-forestal: casas entre el monte
La expansión de la ciudad hacia la sierra ha mezclado viviendas y vegetación sin planificación. Se construyó en aluvión, con garitos, chamizos y chaletazos entre el monte.
Setos inflamables y porches de madera rodean muchas edificaciones. Esa interfaz urbano-forestal multiplica el riesgo. La especulación inmobiliaria agrava el problema: hay propietarios que esperan recalificaciones y no invierten en limpieza. La combinación de abandono y presión urbanística deja un paisaje propenso al fuego.
Las encinas del Soto de Viñuelas y su recuperación
Las imágenes por satélite muestran zonas quemadas y otras donde las copas verdes sobreviven.
Las encinas son resistentes y rebrotan tras el fuego. Un análisis de las imágenes Sentinel delimita el Soto de Viñuelas y las áreas más castigadas. La supervivencia de bastantes encinas permite cierto optimismo sobre la recuperación. Aun así, se desconoce cuántas morirán en los próximos meses. La pérdida de vegetación también afecta al paisaje y a la temperatura local.
El incendio de Tres Cantos deja dos heridos graves por quemaduras, según los primeros datos. También ha afectado a una hípica con caballos y ovejas, y las llamas se acercaron a una fábrica. La cifra final de hectáreas quemadas no está cerrada. Mientras, el debate sobre las causas y la gestión del monte sigue sin resolverse.