Indutrade: 200 empresas compradas y un 3.000% desde 2005
Indutrade es un grupo industrial sueco que cotiza en la Bolsa de Estocolmo y que ha levantado su negocio a base de comprar empresas especializadas: más de 200 en los últimos 40 años. Lo llamativo no es el volumen. Es que no las funde en un organigrama único. Fundada en 1978, la compañía mantiene un liderazgo descentralizado en el que cada filial conserva su marca, sus equipos y sus clientes, y hoy suma más de 200 filiales y unos
7.000 empleados repartidos por más de 30 países, en seis continentes.
De ahí sale la paradoja que explica el resto: una ingeniería que crece como un fondo industrial, negocio a negocio, pero que cotiza como cualquier empresa del índice. En 2017 la acción rondaba las
200 coronas suecas, con una deuda reducida y varios años de crecimiento fuerte a las espaldas. Cuatro años después superaba las 264.
De las 200 coronas a los máximos históricos
El punto de partida de aquel recorrido fue una consolidación alrededor de las 200 coronas, con la acción coqueteando con máximos históricos sin decidirse a romperlos. Los resultados del segundo trimestre de 2017 llegaron con la entrada de pedidos un 15% arriba, hasta
3.952 millones de coronas, y unas ventas netas de 3.749 millones, un 13% más. El beneficio operativo antes de amortizaciones de intangibles de adquisiciones (EBITA) se fue a 458 millones, con un margen del 12,2%, y el beneficio neto creció un 17%, hasta 303 millones, lo que dejaba un beneficio por acción de 2,52 coronas.
La sesión posterior a la publicación fue un salto. Pero el camino no fue una línea recta: vinieron correcciones, nuevas consolidaciones en torno a las 200 coronas y arranques sucesivos. En 2021, el valor llegó a
243 coronas en máximo histórico, después a 260 con los mercados cayendo y finalmente a 264. El acumulado desde 2005 se estimaba en un 3.000%.
Qué empresas compra Indutrade
El patrón se repite con nombres concretos. En enero de 2017 el grupo firmaba la compra de la neerlandesa
RS Technics BV, fabricante de sensores de temperatura, presión y humedad con unas ventas anuales de dos millones de euros y clientes en la
industria de procesos, la alimentación y el sector marino. La compañía también desarrolla y fabrica sus propios sistemas electrónicos de medición y control.
En diciembre de 2020 se cerraba la adquisición de
X-RAY WorX, especialista alemán en tubos de rayos X de microfoco. En agosto de 2021, la británica Advance Welding, fabricante de equipos de soldadura por electrofusión para gas, agua potable, aguas residuales y telecomunicaciones, con unas ventas anuales de cuatro millones de libras. Y en Alemania, Inovatools —herramientas de corte fundado en 1990, con unos 33 millones de euros de facturación anual y la mitad de sus ventas en exportación— engordaba la lista.
Sensores, herramientas de corte, equipos de soldadura, tubos de rayos X. Nada de modas, nada de plataformas digitales. Industria de nicho con clientes que repiten.
Qué dicen los resultados del segundo trimestre de 2021
Si 2017 marcaba el ritmo, 2021 lo rompía. En el segundo trimestre, la recepción de pedidos subió un 30%, hasta
6.006 millones de coronas, con un 26% en unidades comparables. Las ventas netas crecieron un 20%, hasta 5.552 millones. El EBITA se fue a 843 millones, un 40% más, con un margen del
15,2% frente al 13,0% del ejercicio anterior. La acción respondió con una subida del 6% y otro máximo histórico.
Por qué sube: poca deuda y compras ya rentables
El argumento que sostiene la tesis no es la sorpresa de un trimestre, sino la estructura. Poca deuda, crecimiento orgánico e inorgánico a la vez, y compras continuas de compañías que ya son rentables, con márgenes que se mueven entre el 12% y el 15%. El grupo no compra promesas: compra negocios con clientes, cartera y caja. En 2017 el crecimiento en unidades comparables era del 4% en pedidos y del 3% en ventas; en 2021, del 26% y del 16%.
La rentabilidad total para el accionista acumulaba un
390% en el periodo analizado, y quienes entraron a 60 coronas celebraban un 450% en seis años. Enfrente, el argumento incómodo: un crecimiento por adquisición tiene un techo, y a esos precios buena parte de la historia ya está en el descuento.
El largo plazo como única palanca
El otro ingrediente que aparece una y otra vez no es contable. Es la paciencia. La idea de que el valor está en el negocio y no en el vaivén de la cotización se repite en cada corrección, con el consejo de no dejarse llevar por el mercado ni por la manipulación y aprovechar las caídas para comprar. Alrededor de esta posición convive una cartera muy diversificada, con compañías de educación, consumo, recursos básicos y mineras junior de litio, oro, cobalto y níquel, todas etiquetadas como largo plazo.
Con más de 200 adquisiciones cerradas en cuatro décadas, la pregunta no es si Indutrade volverá a comprar. Es cuántas compras más caben antes de que el tamaño deje de jugar a favor y cada nueva filial pese menos en el conjunto. Nadie tenía la respuesta.