La RX 570 a 140 euros: jubilar una GTX 1050 Ti por 20 euros
¿Cuánto hay que pagar para notar un salto real de rendimiento en una tarjeta gráfica? El dato que se repite es que una
RX 570 se encuentra en el catálogo online de Carrefour por 140 euros y que, vendiendo la vieja GTX 1050 Ti de segunda mano por entre 100 y 130 euros, el desembolso extra se queda en un puñado de euros. El cálculo reabre la discusión de siempre: cuándo cambiar de gráfica y a qué precio está el mercado dispuesto a seguir pagando por las nuevas. La comparación se hace sin paños calientes: la 570 no juega en la liga de la 1050 Ti.
¿Nota el usuario el salto de una GTX 1050 Ti a una RX 570?
Sí, según los testimonios que comparan ambas tarjetas. La diferencia se describe como de
un 55% más de rendimiento por apenas 20 euros de coste neto tras revender la antigua, un cálculo que hace quien abrió el hilo. Los ejemplos citan juegos exigentes de la época moviéndose a
60 fotogramas por segundo en alto o ultra, un listón que la 1050 Ti no alcanzaba. Pero hay matices que conviene no borrar: en títulos concretos como GTA 5 o Blur la 570 rinde por debajo de la 1050 Ti, algo que se califica de inexplicable. La regla general sí favorece a la tarjeta de AMD, pero no en todos los motores gráficos.
La GTX 1050 Ti tiene a su favor ser fría y compacta, según se defiende en la propia conversación. Consume poco, no suele dar problemas de controladores y encaja en equipos con fuentes modestas. Su problema no es el rendimiento, es el precio: se considera inflada y con un valor justo bastante por debajo de lo que se pide por ella.
Qué diferencia hay entre la RX 570, la 580 y la 560
Menos de la que sugiere el número. La
RX 570 y la RX 580 comparten chip, el Polaris 20; lo que cambia es la frecuencia: 1168 MHz en el micro de la 570 frente a 1257 MHz en la 580, y la memoria, que sube de 7000 a 8000 MHz. El ensamblador compensa ese sobreesfuerzo ampliando la superficie de la placa para separar los puntos calientes y refrigerarlos mejor. La RX 560, en cambio, usa otro chip —el Polaris 11— con menos unidades de proceso, y ahí el escalón es real.
Esa cercanía técnica explica que algunos compradores recomienden estirar hasta una 580 de 8 GB o esperar a una 590 algo más barata. La 570 de un solo ventilador y formato compacto se presenta como la única que cabe en cajas pequeñas, con un rendimiento que se compara con la GTX 1060 de 3 GB.
El mercado de segunda mano: Aliexpress, Wallapop y las tarjetas de minado
El ahorro de verdad está fuera de la tienda. Se citan
RX 580 de segunda mano en Aliexpress por unos 80 euros y en subastas por cifras parecidas. La advertencia es unánime: muchas vienen de granjas de minería de criptomonedas, han trabajado a destajo y necesitan pasta térmica y almohadillas nuevas. Hay quien relata cuelgues de juego y falta de controladores tras la compra, y quien sostiene que abrir la tarjeta y sustituir esos componentes soluciona buena parte de los fallos. El consejo que se repite es no pagar más de
100 euros por una usada de esta gama.
Para quien prefiera garantía, circula una comparativa amplia de precios: RX 470 4 GB por 89,95 euros, 570 de 8 GB por 170, 580 de 8 GB por 199. Los juegos de regalo —RE2, DMC 5 y The Division 2— cambian la cuenta según el interés de cada uno, y hay quien reconoce que solo uno de ellos bastaría para decidir la compra.
¿Vale mi fuente y aguanta la temperatura la RX 570?
La tarjeta pide un
TDP de 150 vatios y un conector de seis pines, aunque algunos modelos añaden otro de ocho. Esa cifra queda al límite de lo que muchos consideran razonable. Una fuente de 500 vatios de gama económica se cita como suficiente si el procesador no la exige demasiado —un FX 6300, se argumenta, no le sacará todo el partido—, pero se recomienda subir a una de 650 vatios si el presupuesto lo permite.
El calor es el otro frente. Hay quien ve
80 grados centígrados como una barbaridad y quien sostiene que 65 es lo normal en carga. La causa apuntada es que los ensambladores dejan que los ventiladores entren tarde. La solución pasa por configurar a mano la curva de revoluciones con utilidades tipo MSI Afterburner, escalonando el porcentaje de giro según la temperatura para adelantar la refrigeración.
Queda la pregunta de fondo: ¿merece el mercado estos precios? La respuesta de quien compra es una línea simple: no pagar más de 200 euros por una tarjeta y esperar. Mientras, la oferta sigue y las cifras bailan solas.