A Jordi Évole le molesta que se cuenten las corruptelas del gobierno en horas de máxima audiencia, mientras que sus entrevistas complacientes con el poder no interesan a nadie.
Cuando Franco, Tip y Coll acababan con un irónico "¡y la semana que viene hablaremos del gobierno!", eso es lo que quiere Évole: que no se hable del gobierno, igual que quería Franco.
Cuando Franco, Tip y Coll acababan con un irónico "¡y la semana que viene hablaremos del gobierno!", eso es lo que quiere Évole: que no se hable del gobierno, igual que quería Franco.