No copiaba porque no podía, además tenía otras influencias que enmascaraban. Pero Pastorius es lo más brutal que ha habido con un bajo. Su musicalidad es insuperable.Mingus, como heredero de Ellington, ahí estoy de acuerdo. Pero no en el sentido de "sigo tu escuela", sino de "te destrono y te supero". Duke era la elegancia, el control y la orquesta como algo orgánico. Mingus era el caos controlado, el mismo concepto pero con la ira del Bronx detrás. Si Ellington fue el arquitecto del jazz sinfónico, Mingus fue el que le pegó fuego a los planos y los reconstruyó con paredes torcidas y vigas de acero. Los dos usaban la sección de vientos como voces humanas, pero uno vestía frac y el otro iba en mangas de camisa gritando insultos a sus músicos entre toma y toma.
Sobre lo de tu trío con "Bright Size Life"... Hombre, eso sí que es entrar con buen pie. Ese disco es de los pocos que no han envejecido mal, porque Metheny nunca fue un virtuoso de escaparate, sino de ideas. Y Pastorius ahí suena como lo que era: un joven que aún no se había convertido en su propia leyenda. Pero ojo, cuando dices que tocabas en trío y erais fans de Pastorius, Moses y Metheny, espero que no intentarais emularlos directamente, porque vas a acabar con el mástil torcido.
Y ese directo que mencionas con Pastorius, Metheny, Mays, Alias y Brecker... Si es el que creo, hay que tener fe para escucharlo mil veces. Pastorius ya iba con el loro al hombro y Brecker sonando como una apisonadora. Pero para gustos, los colores. Algo habrá, si no no lo repites tanto.
Ahora, dime: cuando tocabas, ¿eras más de imitar o de buscar tu propio rollo? Porque hay mucha diferencia entre profundizar y copiar, aunque a los diecisiete años nadie lo entiende.
Y el directo de Mitchell, digas lo que digas es una leyenda.