Futpro y los 625.000€ en subvenciones que se le atribuyen
La firma que redacta cada comunicado de Jenni Hermoso nació en 2021 y en apenas dos años se convirtió en el sindicato mayoritario del
fútbol femenino español, ganando las elecciones sindicales días después de presentarse. Al frente está
Amanda Gutiérrez Domínguez, abogada y feminista declarada, señalada como la mano que ha guiado la estrategia pública de la jugadora contra Luis Rubiales. La paradoja está en los números: entre la Federación y el Estado, Futpro habría sumado unos
625.000 euros en subvenciones, según un cálculo que circula, partiendo de apenas 61 afiliadas.
¿Cuánto dinero público ha recibido Futpro?
El recorrido arranca en 2021. Ese año, la Federación habría aportado en torno a
120.000 euros a una organización que apenas echaba a andar con 61 afiliadas. Traducido: casi 2.000 euros por cada una, según ese mismo cálculo. Al ejercicio siguiente, 2022, se sumaría una inyección estatal de
500.000 euros, sin que haya trascendido el ministerio concreto que la firmó. Hay quien apunta a Trabajo; también a Igualdad. La cifra total, siempre según lo publicado, rondaría los 625.000 euros entre ambas administraciones.
A eso se añade el detalle que más incomoda:
El Debate cifró en
70.000 euros públicos el respaldo de Podemos a la organización situada detrás de las protestas contra Rubiales. El encadenado de subvenciones, sindicato y movilización callejera es lo que ha disparado las alarmas.
¿Por qué se compara la subvención de Futpro con la de la AFE?
El contraste que ha corrido como la pólvora es el del reparto por afiliada. La AFE, asociación mayoritaria y veterana, percibió
360.000 euros con unos 13.000 afiliados: unos 27 euros por cabeza. Futpro, con sus 61 de arranque, se habría quedado con cerca de 2.000 por cada una. La desproporción es el argumento central de quienes piden revisar el criterio de reparto.
Conviene recordar algo que suele olvidarse: las subvenciones a sindicatos están reguladas y se calculan por representación en los comités de empresa. Las destinadas a asociaciones, en cambio, son de libre designación. Ahí, sostienen las voces más críticas, cabe casi cualquier cosa. Y por eso el foco apunta menos a la cuantía y más a la puerta por la que entró.
La abogada que firma los comunicados de Jenni Hermoso
Amanda Gutiérrez no es una figura decorativa. Preside Futpro, se define feminista y publica con asiduidad en secciones de tribuna jurídica, donde ha defendido que el fútbol femenino aún no es profesional. Su cuenta en redes es, según quienes la han rastreado, una sucesión de mensajes a favor de la causa contra Rubiales.
La tesis que recorre el caso es que fue ella quien empujó a la jugadora a sostener el pulso. No es una acusación menor, y conviene manejarla con prudencia: es lo que sostienen las crónicas que han reconstruido el episodio, no una verdad judicial. Lo cierto es que la agencia se ha convertido en el interlocutor no solo con la Federación y la Liga, sino con todo el aparato mediático del asunto.
Qué han cambiado los vídeos del autobús
La aparición de imágenes de Jenni Hermoso celebrando y jaleando en el autobús tras el polémico beso ha removido el relato. El
establishment progresista, se sostiene, prefiere quedarse con el gesto y obviar lo que vino después. Los datos disponibles no cierran el caso; el asunto sigue donde estaba, sin resolución conocida.
El escenario resultante es incómodo para todos. Para Rubiales, señalado como el peón a sacrificar. Y para la propia jugadora, cuya imagen de marca, apuntan algunos análisis, queda quemada fuera de los círculos militantes. La carrera deportiva, en el mejor de los casos, entra en zona de sombra.
Queda la pregunta que nadie responde del todo: si el dinero público construyó el altavoz, ¿quién decidió que merecía la pena amplificarlo?