Del 'rústico no puedes vivir' al hormigón a 150 euros el m³
El tramo abre con coña —«Casa por 25€ a pie de playa»— y en cuatro mensajes ya está metido en el barro de siempre: dónde se pone. Bonté lo resume: en suelo rústico no se puede vivir y el urbanizable se paga a precio de chalet. A partir de ahí, el hilo se parte entre los que miran el catálogo con lupa, los que calculan cuánto costaría hacérselo uno mismo y los que cuentan lo que pasa cuando vas a preguntar a tu ayuntamiento.
Qué se ha sabido
Tiserx pregunta lo que muchos piensan: tiene un terreno urbanizable y quiere saber
si puede colocar la casita o le pondrán mil problemas. Nadie le da respuesta cerrada, y ahí sigue el hilo.
selenio aporta precios de otra casa modular:
57.000 y 142.000 euros llave en mano por 80 m², según modularhome.es, y avisa de que otras prefabricadas «son
120K mínimo». Añade la lista de lo que falta después: terreno, alcantarillado, agua, electricidad, pavimentación. De paso se queja del diseño: sobran la terraza y el segundo piso a medias.
MachetereDeBarrio suelta la profecía de la jornada:
terrenos subiendo su valor en 3, 2, 1.
zepolac pone el foco en quién pierde: pregunta quién tiene grúas o capacidad de contratarlas y a quién le perjudica que se vendan casas por módulos. Su primera intervención va por ahí: «Todo lo que sea por bajar un 60% el precio de la vivienda bueno será. A por los rentistas».
cuasi-pepito trae la anécdota que más juego da: lo planteó en un ayuntamiento de un pueblo de
200 habitantes y fue «peor que robar». Escándalo, indignación y el argumento de que si uno lo hace lo harán todos. Su conclusión: en España eso es imposible y si lo intentas van a por ti.
Alguien pega un vídeo de YouTube al hilo y nadie lo discute:
El cálculo del arquitecto
javac entra diciendo a qué se dedica y reparte el coste: cimentación, fontanería, parte eléctrica y aislamiento. Su frase: «Lo caro es cimentación, fontanería, parte eléctrica y aislamiento. La casa o estructura no es lo más caro». Y remata comparando alturas: los tailandeses y malayos levantan bloques de 50 plantas, «Nosotros ni siquiera de 10».
estroboscopico hace su propia cuenta de hormigón: «Un metro cúbico de hormigón armado cuesta unos
150€ el m³». Con
200 m³ (
30.000 euros) más armadura y demás, calcula que por menos de
50.000 euros sale algo con aislamiento térmico, acústico y seguridad. Sobre la de la foto, sentencia: invernadero en verano y congelador en invierno, y climatizarla cuesta un tubo.
Entre medias, la caseta recibe lo suyo: que si es una barraca, que si son casetas de obra, que si es una caja peor que una vivienda habitual por un 30% menos de precio, que si una vitrina cara. Furymundo directamente dice que no ve ninguna casa ahí, ve contenedores.
Dónde está la bronca
El choque es el de siempre, con nombre nuevo: ¿esto es una casa o un contenedor con paneles? A un lado, los que la miran como solución de precio y discuten sobre rebajar rentas; al otro, los que no ven más que un invernadero con ventanas.
Y por debajo, la bronca de verdad: la densidad. favelados corta por lo sano: «El problema de la vivienda no se resuelve con casitas unifamiliares aisladas sino con bloques de 6-8 plantas mínimo» y llega a pedir islas de 10-12. Contra eso, el módulo suelto no compite.
La otra pelea es la normativa y el trato municipal. guano irremediable sostiene, atribuido, que hay ayuntamientos que multan aunque el terreno sea tuyo, y lo lee como una forma de que no cunda el ejemplo: los 18.000 se convierten en 180.000 y el chiringuito sigue en pie. cuasi-pepito ya lo vivió en el mostrador.
En paralelo, una parte del hilo se va por otro lado y deriva hacia un discurso hostil contra la inmigración y contra las ayudas públicas, con el país descrito como un laberinto de normas. Se cuenta sin reproducirlo: es ruido, no cálculo.
Qué cambia respecto a antes
Lo anterior era el suelo, los permisos y la grúa. Eso ya está dicho y no se repite. Lo nuevo de este tramo son dos cosas: la aparición de foreros que dicen a qué se dedican y desmenuzan partidas —cimentación, aislamiento, fontanería— y el giro del debate hacia el hormigón como alternativa al panel de acero. estroboscopico pone la cifra: menos de 50.000 euros y algo que aguanta más.
También entra, por primera vez con nombre y experiencia, el mostrador del ayuntamiento. Ya no se discute solo si es legal: se discute qué cara pone el funcionario cuando vas a preguntarlo. Y la respuesta que trae cuasi-pepito no invita a repetir.
Nada se cierra. Tiserx sigue sin saber si puede poner la suya, nadie ha colgado un presupuesto real de cimentación y la terraza sigue pareciéndole a varios un estorbo.