Del terreno de 40.000 € a los 100.000 € en permisos
A 17 y 18 de septiembre, el hilo ha dejado de discutir la casa y ha empezado a discutir el mapa. Autómata lo abre con un
si hay voluntad, hay manera. elpipa lo sigue con dos preguntas que llevaban rondando desde el principio: si el terreno es suyo, ¿por qué no puede montar esto encima? Y si es urbano, ¿por qué pagar el proyecto de un arquitecto por una casa que ya viene hecha y estandarizada? Nadie le da una licencia. Le dan precios.
Qué se ha sabido
El suelo entra con cifras. Don Vladimir Harkonnen sostiene que existen terrenos en zonas decentes, de
600-700 m², por 40.000 €. Michael_Knight le responde con El Boalo:
200.000 €, y calcula que en Madrid capital hay que ponerle el cuádruple y en la periferia el triple. Añade lo del trámite: si el ayuntamiento te da la licencia, échale un par de años más.
Shikazz0 pone número al papeleo:
100.000 € en arquitectos, permisos, electricidad y agua. esforzado le suma la cuota viva: IBI, vado y basura, que calcula en
otros 20.000 € por los años que la tengas, más una plusvalía final por el suelo. Y deja otra idea de fondo: las soluciones habitacionales ya estaban democratizadas cuando los abuelos podían hacer cemento y apilar bloques.
GarciaBarbon cambia de escaparate y pega una noticia de metropolitano.gal sobre las casas flotantes de Vigo:
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metropolitano.gal
Su lectura: para esas viviendas no hace falta permiso de obra ni suelo urbanizable. Lo que hace falta es
una plaza de amarre, y esa, dice, son
150.000 €.
TAMBOR el conejo cierra el catálogo por arriba: una tienda de campaña es más barata y cabe en el maletero. Sanctis cuenta que donde trabaja hay un gran contenedor equipado, dos plantas, ducha, cocina y aire acondicionado de primera. Y cae otro vídeo al hilo:
En estos treinta mensajes el precio del catálogo casi no se discute: se usa como excusa.
El espejo japonés
Japón entra y se queda. Romu afirma que hoy la mayoría de las casas nuevas allí son prefabricadas de este tipo, que están probadas contra seísmos y que son el futuro y la solución a la construcción española. Sibarita le corrige la etiqueta y el dato: no son prefabricadas, una casa se tarda tres meses o más, son de madera y hay que derribarlas a los 50 o 60 años. Su remate: hacer una de cemento que cumpla los estándares de desastres naturales sale carísimo. Chapapote1 se suma por otra vía: dice que esto es el futuro y que, cuando caiga lo que llama el sistema, será una solución rápida y barata para tener un zulo. Su plazo lo suelta sin pestañear: en una década o algo más, normal hasta en China.
Dónde está la bronca
El choque se ha movido. Ya no es solo «casa o contenedor»: ahora se pelea por quién cobra del trámite. Ces25 lo dice sin rodeos: el régimen del 78 no va a renunciar a sus beneficios en tasas, licencias y visados para dejar plantar la casa de la abuela por 18.000. hyugaa va en la misma dirección y sostiene que tantas normas sirven para extorsionar y alimentar una red clientelar. dragon33 apunta a las mordidas de constructores. blancoyenbotella lo lanza a los de urbanismo en una frase.
Enfrente, los que desconfían del producto. pamplinero no cree que sirva para invierno o verano y lo coloca como segunda residencia lowcost. apolyon ironiza: de calor en verano y de frío en invierno. LuismarpIe sentencia que son
dos contenedores apilados. Antio añade el miedo viejo con forma nueva: allí no entran a robarte el televisor, te vacían la casa entera en cuanto te vas de vacaciones.
Y un tercer bloque defiende el invento. Chapapote1 asegura que sale mejor que una autocaravana usada. BGA propone la versión bruta: casetas de obra «vip» sobre losa de hormigón, con aire acondicionado, y apilables haciendo agujeros para subir de planta. ashe pregunta si es raro preferir una furgoneta camperizada, bien hecha, a todo esto. Geologia_Matutina intenta cerrar el hilo con una frase sobre el porcentaje obligatorio del CTE. No lo cierra.
Qué cambia respecto a antes
Lo que se daba por supuesto —que el suelo es el muro— ahora tiene precio y nombre. Entra por primera vez el espejo japonés, con dos versiones que no se ponen de acuerdo ni en si son prefabricadas. Entra una alternativa que nadie había puesto sobre la mesa: las casas flotantes. Y el frente sigue partido entre quienes creen que la casa es el problema y quienes creen que el problema es todo lo que hay que firmar antes de clavarla en el suelo. En treinta mensajes, nadie ha traído una licencia.