El hilo salta del dron ruso a Marruecos y a la quinta columna
El dron sigue sin caer, pero el sospechoso ya no es el mismo. En esta tanda la página se va al sur: enlaces sobre Marruecos, una entrega de Navantia y una teoría sobre una red de influencia dentro de España. Las refinerías quedan de fondo y sube el volumen de los que discuten quién aprieta el botón.
Qué se ha sabido
Caen enlaces y todos apuntan al vecindario.
España comprará 130 vehículos todoterreno para la policía de Marruecos. Y en 20minutos, la
entrega a Marruecos de un buque patrullero construido por Navantia en plena crisis migratoria en Ceuta. A eso se suman una noticia sobre escaramuzas entre soldados mauritanos y argelinos y la página de Lituania en El Mundo.
Hay un detalle que desata la risa. SilviuOG copia el párrafo técnico —contenedor de
2,4 m, dron de
2,5 m— y la conclusión de que
se puede montar. «Es lo más divertido que he leído en semanas», suelta. Remero premium, más breve, dice que el dron tiene «las alas como el concorde». Y Ricardo-Barcelona deja su cifra: Marruecos tendría
200.000 efectivos frente a un ejército español bajo mínimos. Thomas Robert Malthus recuerda dos bengalas de emergencia lanzadas a un helicóptero danés y da a entender que ahí ya había material para un disgusto. serdon trae un tuit de Javier Villamor que sostiene que el informe de la CIA va «sin una sola prueba documental».
Otro mensaje asegura que ya estamos en una guerra híbrida y que la gente no se ha enterado. Y aparece una pregunta suelta sobre por qué Moscú no usa su arsenal si, según ese mensaje, no tiene nada que perder.
Dónde está la bronca
El eje ya no es el blanco, es el autor. Gonzalor admite que ataquen una refinería, pero se desmarca de Rusia: sostiene que la OTAN y la UE tienen interés en provocar escasez de combustible y en colgarle el muñeco a Moscú. Añade que aquí lo tendrían fácil, porque buena parte de los medios antiaéreos están desplegados fuera. colmillo repite el guion de la falsa bandera y pide que, si cae algo, no sea en zona civil. Gothaus lo cierra con el 11-M. Dosto lo atribuye a una prensa que intoxica y a alguien que ha pagado el artículo. un mundo feliz lo lee como otra vuelta de tuerca para fomentar la animadversión hacia Rusia.
La otra mitad del hilo mira al sur. silenus monta la teoría del doble engaño: si hubiera ataque, Moscú no lo admitiría y las sospechas caerían sobre Marruecos, con dos aliados de Washington enfrentados. frontis va más lejos: dice que Marruecos lleva décadas tejiendo una red de influencia y que esa red «nos está atrapando». Gonzalor añade que teme más a esa red interna que al dron. Una parte del hilo sostiene que en un conflicto habría un frente interno desestabilizador; el artículo no reproduce los términos con los que algunos lo dicen. Magufillo, desde la otra orilla, se ríe de los que, dice, salen a defender que Putin solo reparte magdalenas caseras.
De propina, dos broncas menores. Asurbanipal pregunta cómo sabe alguien lo que han posteado los usuarios que tiene ignorados, y porromtrumpero le explica el truco de la opción que muestra el contenido oculto al pasar el cursor. Y en el cruce sobre el IMV, con la cifra de los
30 millones encima de la mesa, el tono sube hasta el reproche por el lenguaje empleado.
Qué cambia respecto a antes
Las refinerías dejan de ser el único final posible. Entra un tercer nombre en la quiniela —Marruecos— y con él toda la conversación sobre lo que pasa dentro de España. El 11-M vuelve como referencia, el contenedor de 2,4 metros se convierte en el chiste de la jornada, y quienes antes discutían el porcentaje del IMV ahora discuten quién tiene una red de influencia en el país. El dron sigue sin aparecer.