La gran aceleración: tecnología, IA y sociedad

La gran aceleración: tecnología, IA y sociedad
Imagino que ya las conoceréis, por si no fuese así copio un par de enlaces interesantes:

AI 2027⁠ plantea un escenario en el que la IA empieza a acelerar su propio desarrollo y la competencia entre empresas y países avanza más rápido que nuestra capacidad de supervisarla. Explora dos desenlaces según se mantenga la carrera o se decida ralentizar. Conviene leerlo como un ejercicio para entender mecanismos y riesgos, con mucha incertidumbre sobre fechas y resultados.

AI 2040: Plan A⁠, del mismo proyecto, propone cómo evitar una carrera descontrolada: coordinación internacional, transparencia, verificación y límites al desarrollo hasta contar con garantías suficientes de seguridad. El año 2040 representa una llegada a la superinteligencia orate deliberadamente mediante esas medidas. Es una propuesta para debatir cómo gobernar la transición, cuya viabilidad técnica y política sigue abierta.
 
La magnitud del cambio al que nos enfrentamos lo explicó alguien en Youtube hace poco (tal vez fuiste tú, porque eso de "seguimos" me suena muy familiar) el tipo lo explicaba así más o menos: un viajero del tiempo de la actualidad se podría adaptar sin demasiados problemas al estilo de vida de los años 80, a su vez alguien de los 80 al de los años 20, alguien de los 20 al de 1800, alguien de 1800 al de la edad media, alguien del medioevo a la época de la Roma de los césares, alguien de esa época a la aparición de las primeras ciudades de Mesopotamia y de ahí a cualquier periodo de la prehistoria humana . Donde a lo mejor sí tendría problemas de adaptación es saltando de nuestra época 20 años hacía el futuro. En dos décadas el salto tecnologico y los cambios sociales asociados pueden ser tan radicales que aparecer de repente en 2050 sí podría resultar traumático


esto, o algo parecido lo dijo Asimov. Durante milenios, los descendientes a la hora de trabajar o vivir, hacian lo mismo que sus padres, sus mismas tecnicas, herramientas y habitos (para cocinar, trabajar... etc). Los cambios "tecnologicos" eran extremadamente lentos y apenas se notaban de generacion en generacion... hasta la llegada de la revolucion industrial.
En donde las herramientas, oficios, trabajos... etc, empezaban a cambiar de generacion en generacion.
Y porque este señor murio antes de ver Internet, la IA funcionando..., sino, lo fliparia en colores y diria que es que en periodos cada vez mas pequeños el mundo cambia y las personas se tienen que estar adaptando continuamente a los nuevos cambios.
 
No estoy pensando en el campo de la Big Tech, que es un campo que me sobrepasa. La conclusión a la que estoy llegando, por experiencia propia, lo veo en otro campo, la política y todas las derivadas de los círculos políticos. Si la guerra asimetríca ha igualado a ejercitos convencionales con ejércitos poco profesionalizados, lo mismo está pasando con la IA.

No sé donde ves eso. Desarróllalo, por favor.
 
No sé donde ves eso. Desarróllalo, por favor.

No voy a citar a autores clásicos ni batallas pasadas... la clásica guerrilla frente a ejercitos convencionales.

Mis conocimientos de polemología están limitados a una lectura por año, y para que el reportero de guerra no me cuente un cuento cuando veo las noticias. Cuando profundizas en el tema, especialmente con la salida de la OTAN de Afganistan, o los tres casos (mediaticos) recientes (Hamás, Ucranía y los Hutus) se comprende como la doctrina militar actual ha cambiado.

Si bien el concepto de guerra asimétrica es deudor de Lind, cuando comenzó a hablar de guerras de 4 generación, creo (en mi opinión) que la tesis se desarrolló más acertadamente con Creveld. De obligada lectura.

(adjunto visible para usuarios registrados)

Los estados actuales están maniatados para actuar en según que conlictos. En escesarios de zona gris, cada vez es más evidente que no pueden (Ceuta). Pero en escenarios ya calientes el reequilibrio de fuerzas puede ser cuestión de horas, cuando un dron de pocos miles de euros paraliza un portaviones que tiene un precio muy superior
 

Adjuntos

Archivo oculto para usuarios no registrados
Cuando os deis cuenta de la moto que os están vendiendo con la IA...

Esto es un robo a lo bestia.
La moto dice. A mi la IA me hace literalmente el trabajo. Bueno a mi y al 99% de la gente. Si no nos han echado ya a todos es porque estamos todos haciendo el paripé figiendo que lo que nos hace la IA lo hemos hecho nosotros.
 
Para aquellos que todavía duden de las posibles implicaciones. Es importante entender que es la IA agentica (sin entrar todavía en la combinación IA + Robótica).

Si no comprendemos qué son los agentes y y cuál es su potencial, no seremos capaces de intuir lo que puede estar por venir

- Enlace sobre IA agéntica

- Enlace sobre agentes de IA

La IA agéntica no solo responde: puede actuar para conseguir un objetivo. Planifica pasos, utiliza aplicaciones y herramientas, crea scripts, comprueba resultados y ajusta lo que hace, sin que una persona tenga que indicarle cada movimiento.

Por ejemplo: un chatbot clásico te explica cómo crear una web; un agente puede escribirla, probarla, corregir errores y publicarla, si dispone de los permisos necesarios. También puede coordinarse con otros agentes. Explicación de IBM⁠

¿Por qué preocupa? Porque dar capacidad de acción cambia las consecuencias:
  • Un error puede convertirse en un daño real. Ya no es solo una respuesta equivocada: puede modificar archivos, enviar información confidencial o liquidar operaciones.
  • Puede perseguir un objetivo por medios inadecuados. Lograr lo que le pedimos no garantiza respetar todos los límites que dábamos por supuestos.
  • La supervisión puede quedarse atrás. Muchos agentes actuando e interactuando rápidamente podrían generar consecuencias difíciles de anticipar y controlar.
  • Podríamos depender demasiado de ella. Si delegamos decisiones y perdemos capacidades propias, podríamos seguir aprobándolas sin entenderlas ni tener alternativas viables.
 
Última edición:
La moto dice. A mi la IA me hace literalmente el trabajo. Bueno a mi y al 99% de la gente. Si no nos han echado ya a todos es porque estamos todos haciendo el paripé figiendo que lo que nos hace la IA lo hemos hecho nosotros.
Como hipérbole está bien, la realidad es que en la actualidad todavía muchos no conocen el verdadero potencial y/o utilizamos IAs de bajo coste/contexto y poca automatización.

El temor (o más bien el análisis y la prudencia) es por las implicaciones de lo que puede estar por venir
 
Estados Unidos y China comienzan a discutir límites comunes para la IA⁠

Publicado: 20 de septiembre.Reuters.
Washington y Pekín han incluido en sus negociaciones la seguridad de los modelos, la proliferación de sistemas abiertos, los minerales críticos y posibles salvaguardas contra el acceso de actores peligrosos. También se ha planteado prohibir sistemas capaces de mejorarse recursivamente y prevenir usos biológicos o nucleares. Hecho: por ahora son conversaciones preparatorias, no un acuerdo.
Lectura: confirma que la gobernanza de la IA empieza a entrar en la diplomacia estratégica al mismo nivel que los chips, los aranceles o las materias primas; la dificultad será que ambos países acepten controles verificables sin renunciar a su ventaja competitiva
 
La avalancha de deuda para financiar la IA empieza a distorsionar el mercado de bonos

Publicado: 10 de septiembre de 2026. Reuters — análisis de Marty Fridson.
Las grandes compañías de infraestructura digital han emitido unos 220.000 millones de dólares de deuda en un año. Fridson identifica diferencias de rentabilidad entre bonos de riesgo comparable y sostiene que el volumen de emisiones está dificultando su absorción. Lectura: la expansión de la IA no solo exige chips y electricidad: también necesita inversores dispuestos a financiarla. Es un análisis sobre tensiones en la valoración del crédito, no una demostración de crisis inminente.

Las tecnológicas respaldan la expansión de la IA con 300.000 millones de dólares en garantías

Fuente: Digg, resumen de la investigación del Financial Times.
Las grandes tecnológicas están utilizando garantías sobre centros de datos y chips para facilitar la financiación de la infraestructura de IA, manteniendo buena parte de esa exposición fuera de sus balances. Matiz importante: se trata de garantías y compromisos, no necesariamente de 300.000 millones de deuda directa de esas compañías. Lectura: la expansión depende también de estructuras financieras cuyo riesgo puede aumentar si la demanda o el valor decepcionan.

Darren Jones advierte del impacto de la IA sobre empleo, impuestos y prestaciones

Publicado: 21 de septiembre de 2026. International Business Times UK.
El exministro británico advierte de que, si la automatización destruye empleo más deprisa de lo que se crean nuevas ocupaciones, podrían coincidir una menor recaudación y una mayor demanda de prestaciones. También reconoce posibles mejoras de productividad, salarios y jornada laboral. Hecho: plantea un escenario de riesgo, no una predicción inevitable ni una demostración de que la IA explique el deterioro laboral actual. Lectura: el desafío incluye adaptar la financiación del Estado del bienestar, no solo reciclar profesionalmente a los trabajadores.

Sánchez rechaza que la IA quede en manos de la autorregulación empresarial

Publicado: 21 de septiembre de 2026. Reuters.
Sánchez ha anunciado una hoja de ruta de doce meses para España que contempla reforzar la ciberseguridad, una propuesta de gigafactoría de IA y modelos con el Barcelona Supercomputing Centre para salud, clima y energía. También reclama condiciones ambientales y beneficios locales para los centros de datos. Lectura: conecta gobernanza, infraestructura y aceptación social. Pero son anuncios: la prueba será su ejecución, financiación y capacidad de imponer controles efectivos, no el rechazo verbal a la autorregulación.
 
Es la tesis principal de Kurzweil.

(imagen visible para usuarios registrados)

Quizás donde no parece estar tan fino Kurzweil es en el tema de la nanotecnología que es básica para la evolución que él predice.

Lo de Altman es simplemente una extrapolación de la Ley de Moore a toda nuestra economía. Aunque Anthropic publicó un artículo no hace mucho diciendo que la cosa no estaba yendo tan rápida.

Es lo que decía William Gibson, el futuro ya está aquí, sólo que no está uniformemente distribuido. Casi todas las predicciones pecan de eso, de la fricción. Durante la segunda mitad del sXX hemos tenido una Agencia Tributaria en el s XXI y una administración de justicia en el XIX, simultáneamente.

@Klaus María gracias por tus aportes, me ayudan a verbalizar y compartir mi intuición.

He estado profundizando en esto. La formulación nació como una intuición: lo que percibimos como avance tecnológico formaría con el tiempo una aparente exponencial, que podría surgir del solapamiento y la interacción de múltiples curvas en S, correspondientes a tecnologías que nacen, aceleran y finalmente encuentran límites.

Buscando bibliografía, con tus aportaciones, he encontrado ideas que ayudan a fundamentarla y precisarla. Kurzweil, en⁠The Law of Accelerating Returns⁠ (2001)⁠, como bien dices, plantea que el relevo entre paradigmas tecnológicos puede mantener una trayectoria exponencial aunque cada uno termine saturándose. Arthur y Polak (2006)⁠ aportan otra pieza: las tecnologías se construyen combinando otras existentes, y cada innovación puede convertirse en un componente que permita nuevas innovaciones.

El planteamiento intuitivo reúne ambas ideas: las tecnologías se relevan, pero también se potencian entre sí. La informática facilita diseñar chips; los chips permiten desarrollar IA; y la IA puede ayudar a mejorar ambos. Es esa combinación de sucesión y sinergia la que me interesa y explicaría por qué la aceleración tiende a aumentar con el tiempo, superando a partir de un punto (velocidad) la capacidad social de adaptación.

Eso sí, estas referencias me ayudan a formular la hipótesis, no la convierten en una ley demostrada. La suma de curvas logísticas no produce necesariamente una exponencial: su continuidad depende de que aparezcan nuevas innovaciones y se superen límites físicos, económicos e institucionales. Hablaría, por tanto, de un mecanismo capaz de sostener periodos de aceleración, no de un pogre ilimitado garantizado
 
Última edición:
La gente sigue bebiendo cocacola y usando váteres. Los que alertan sobre la IA necesitan meter más miedo que nunca o se les cae el castillo financiero que tienen montado.
 
La gente sigue bebiendo cocacola y usando váteres. Los que alertan sobre la IA necesitan meter más miedo que nunca o se les cae el castillo financiero que tienen montado.

Que sigamos bebiendo Coca-Cola y usando váteres no dice demasiado sobre cuánto está cambiando la sociedad. También seguimos usando sillas y cucharas, y eso no significa que vivamos como antes de la Revolución Industrial.

Llevo años hablando de tecnología y de cómo distintas tecnologías se potencian entre sí, no únicamente de IA. Lo que está ocurriendo con ella podría reforzar esa hipótesis, aunque no la demuestra por sí solo.

Y conviene distinguir entre una hipótesis planteada de antemano, que se expone a estar en lo cierto o equivocarse, y una explicación construida después para encajar lo que va sucediendo. Eso vale tanto para quienes anuncian una revolución inevitable como para quienes encuentran siempre una razón nueva para negar cualquier transformación.

Las barreras de entrada, la deuda y los intereses comerciales son objeciones legítimas; no diría que antes nadie hablaba de ellas. Pero, si se presentan ahora como explicación definitiva, cabe preguntar: ¿por qué todos esos sesudos analistas no lo anticiparon hace años? La gran mayoría son opiniones reactivas y hay que tener mucho cuidado con ellas.

Puede haber una burbuja financiera alrededor de una transformación tecnológica real. Una cosa no descarta la otra. Que algunas empresas exageren para captar inversión no demuestra que las capacidades sean ficticias; tampoco una mejora técnica justifica cualquier valoración bursátil.


La cuestión es qué está cambiando realmente, a qué velocidad y con qué límites. Lo de “asustaviejas” no responde a eso.
 
La gente sabe que la IA da muchos datos falsos ?
 
Que sigamos bebiendo Coca-Cola y usando váteres no dice demasiado sobre cuánto está cambiando la sociedad. También seguimos usando sillas y cucharas, y eso no significa que vivamos como antes de la Revolución Industrial.

Llevo años hablando de tecnología y de cómo distintas tecnologías se potencian entre sí, no únicamente de IA. Lo que está ocurriendo con ella podría reforzar esa hipótesis, aunque no la demuestra por sí solo.

Y conviene distinguir entre una hipótesis planteada de antemano, que se expone a estar en lo cierto o equivocarse, y una explicación construida después para encajar lo que va sucediendo. Eso vale tanto para quienes anuncian una revolución inevitable como para quienes encuentran siempre una razón nueva para negar cualquier transformación.

Las barreras de entrada, la deuda y los intereses comerciales son objeciones legítimas; no diría que antes nadie hablaba de ellas. Pero, si se presentan ahora como explicación definitiva, cabe preguntar: ¿por qué todos esos sesudos analistas no lo anticiparon hace años? La gran mayoría son opiniones reactivas y hay que tener mucho cuidado con ellas.

Puede haber una burbuja financiera alrededor de una transformación tecnológica real. Una cosa no descarta la otra. Que algunas empresas exageren para captar inversión no demuestra que las capacidades sean ficticias; tampoco una mejora técnica justifica cualquier valoración bursátil.


La cuestión es qué está cambiando realmente, a qué velocidad y con qué límites. Lo de “asustaviejas” no responde a eso.

Estoy de acuerdo. La transformación es real, mi punto es que desconfío de quien ya tiene la respuesta y además la vende mirando una bola de cristal. Nadie sabe lo que va a pasar, aunque hay mucha gente actuando como si lo supiera. Todas las revoluciones tecnológicas nacieron con expectativas desmesuradas.
 
Estoy de acuerdo. La transformación es real, mi punto es que desconfío de quien ya tiene la respuesta y además la vende mirando una bola de cristal. Nadie sabe lo que va a pasar, aunque hay mucha gente actuando como si lo supiera. Todas las revoluciones tecnológicas nacieron con expectativas desmesuradas.

a mayor aceleración mayor incertidumbre.

Lo que antes podía llevar años de avance, ahora lleva meses (y en un futuro no muy lejano podría llevar semanas) y en ese contexto predecir a medio plazo es prácticamente imposible.

No se lo que va ocurrir, lo que intuyo es que las decisiones que se tomen ahora determinarán hacia donde vayamos.

Fijaos que se están formando dos grandes bloques, otro día hablaré sobre eso (mi opinión)
 
La gente sabe que la IA da muchos datos falsos ?

respecto a la IA (no me gusta centrarme solo en ella, pero tampoco dejar sin respuesta)

el temor ya no es por los datos (falsos) que pueda dar, la prudencia se centra en las acciones que la IA agentica pueda realizar y que cada vez (como humanos) comprendemos menos que hace y por qué lo hace (para lograr el objetivo propuesto). Vamos, si el fin justifica los medios, de toda la vida

por otro lado recordad, que cuando hablamos de IA solemos meterlas a todas en un saco, desde gratuitas, bajo coste a las más potentes y mejor contexto (por no hablar las que deben disponer Pentágono y demás)

(adjunto visible para usuarios registrados)
 

Adjuntos

Archivo oculto para usuarios no registrados
Abro este hilo para hablar en sério sobre tecnología, aceleración, inteligencia artificial y robòtica.

Quiero exponer, por partes, una tesis que llevo años construyendo: la tecnología está avanzando más deprisa de lo que las personas, la sociedad y las instituciones pueden comprender y absorber. Los últimos sucesos ocurridos en el sector de la IA no demuestran por sí solos que esta tesis sea correcta, pero sí aportan señales suficientes para ponerla a prueba.

No pretendo sentar cátedra ni reunir a quienes ya piensan como yo. Al contrario: serán bienvenidos los argumentos en contra, los datos y las explicaciones alternativas.

Si conseguimos ir más allá de los titulares, las filias y las fobias, y terminamos entendiendo un poco mejor lo que está cambiando, el hilo habrá cumplido su propósito.

Ahí va el primer post.

----------------------------------------------------------------------------
Actualización 26 se septiembre de 2026 (añado resumen en primer post):


Entender la aceleración: evolución de una idea
Cada semana aparecen herramientas capaces de hacer algo que poco antes parecía lejano. Resulta fácil quedarse en la última novedad y difícil entender cómo encaja con las demás. Este recorrido reúne las reflexiones de amadeus sobre una pregunta que atraviesa varios años: ¿qué ocurre cuando nuestra capacidad para transformar el mundo crece más deprisa que nuestra capacidad para comprender y gestionar esa transformación?

El propósito es ayudar a orientarse. A quien intenta decidir qué aprender, a quien se pregunta por su trabajo y a quien debe tomar decisiones que afectan a otros. También abrir un espacio de reflexión y brainstorming: relacionar ideas, discutirlas y dejar referencias que permitan revisar después qué se entendió, qué se pasó por alto y qué terminó siendo distinto de lo esperado.

La preocupación aparece ya en 10 de marzo de 2023 — Los primeros avisos de aceleración. Pocos días después se expresa directamente en 18 de marzo de 2023 — La tecnología es el cómo; la humanidad, el porqué. El tono de aquellos mensajes era rotundo, pero la pregunta de fondo ya estaba planteada: tener herramientas más potentes no garantiza estar preparados para utilizarlas.

Desde muy pronto, además, el enfoque desborda la inteligencia artificial. En 24 de marzo de 2023 — El cambio va más allá de la IA aparece la necesidad de mirar la evolución tecnológica en conjunto. Una innovación puede transformar una actividad; varias innovaciones que se potencian entre sí pueden alterar las condiciones bajo las que funciona una sociedad.

La metáfora del genio de la lámpara permite explicar esa preocupación en 4 de octubre de 2023 — Mucho poder, pero ¿sabemos qué pedir?. Importa lo que una herramienta puede hacer, pero también los deseos, objetivos y criterios de quienes la utilizan. Cuanto mayor es su capacidad, mayores pueden ser las consecuencias de una decisión mal planteada.

El recorrido incorpora después matices. En 24 de octubre de 2024 — Entre el entusiasmo inmediato y la transformación social se reconoce que muchas expectativas a corto plazo pueden estar infladas. Eso no elimina la posibilidad de cambios profundos en el empleo, la educación o la distribución de la riqueza. Una tecnología puede decepcionar en una promesa concreta y seguir transformando el entorno. Sus plazos, en cualquier caso, siguen siendo inciertos.

Un paso importante llega con 4 de enero de 2025 — De la curva exponencial a la sucesión de curvas logísticas. La imagen se vuelve más precisa: una tecnología despega, acelera y encuentra límites; mientras tanto, otras pueden entrar en su fase de expansión. La tesis empieza a apoyarse en ese relevo y solapamiento. Es un modelo para pensar el cambio, que necesita contrastarse en cada ámbito, no una demostración de que todo crecerá indefinidamente.

También se desarrolla el papel de la competencia. En 21 de febrero de 2025 — Innovar para mantenerse en el juego vuelve el efecto Reina Roja, mencionado ya en 2023: empresas y países pueden verse empujados a avanzar simplemente para conservar su posición. Adaptarse deja de ser una decisión aislada, porque depende de lo que hagan los demás.

La conexión entre tecnologías ocupa el centro de 14 de mayo de 2025 — Cuando las curvas se superponen y se refuerzan. IA, robótica, automatización y otras áreas pueden intercambiar avances y acelerar desarrollos relacionados. Aquí está una de las claves del hilo: analizar cada herramienta por separado puede ocultar las consecuencias de su combinación.

Pero reconocer un riesgo no asegura poder actuar sobre él. En 10 de junio de 2025 — La aceleración como trampa estratégica aparece esa dificultad con claridad: alguien puede considerar conveniente ralentizar y temer, al mismo tiempo, que otro aproveche su prudencia. El propio mensaje reconoce cuánto se habían complicado las estimaciones de tiempo. La reflexión también evoluciona al revisar sus expectativas.

La búsqueda de respuestas toma forma en 12 de agosto de 2025 — Utopía, distopía y una tercera vía. Se propone combinar libertad e innovación con instituciones sólidas, supervisión independiente y educación. La dificultad es doble: reducir los daños del uso tecnológico y evitar que su prevención sirva para justificar una concentración ilimitada de poder.

Después entran con más fuerza los límites materiales. 21 de octubre de 2025 — La aceleración necesita energía, materiales e infraestructura recuerda que lo digital depende de un mundo físico. Estos obstáculos pueden ralentizar avances y modificar previsiones. En 23 de diciembre de 2025 — Más cómputo no resuelve todos los límites se añade otra posibilidad: superar una restricción técnica puede trasladar la presión hacia el empleo, la educación o las instituciones.

Durante 2026 la pregunta se extiende al poder sobre la información. 14 de junio de 2026 — Privacidad y poder: quién controla lo que la IA sabe de nosotros plantea qué puede ocurrir cuando herramientas muy útiles conocen nuestras preocupaciones, proyectos y hábitos. El debate incluye quién controla ese conocimiento y qué capacidad conserva el usuario para decidir sobre él.

En septiembre aparece una formulación especialmente clara del problema: 7 de septiembre de 2026 — Conservar la autoridad y perder la capacidad de decidir. Podríamos utilizar IA para gestionar una complejidad creciente y terminar dependiendo cada vez más de ella para comprender nuestras propias opciones. Seguir firmando una decisión no garantiza entenderla ni disponer de alternativas reales.

La cooperación se aborda en 11 de septiembre de 2026 — El dilema del prisionero y los acuerdos verificables. La buena voluntad necesita condiciones que la hagan viable: compromisos recíprocos, comprobaciones y consecuencias por incumplir. La cuestión práctica es cómo permitir que actuar con prudencia no suponga quedar indefenso ante quien decide aprovecharse.

El sentido de conservar este recorrido queda expresado en 16 de septiembre de 2026 — Dejar migas de pan para el futuro. Al día siguiente, 17 de septiembre de 2026 — Abrir la tesis a los datos y a los argumentos en contra convierte esa intención en una invitación explícita a contrastarla. Una recopilación resulta más útil cuando permite revisar errores además de reconocer intuiciones acertadas.

Las aportaciones más recientes recuperan el conjunto. 25 de septiembre de 2026 — Una transformación que desborda nuestros marcos habituales plantea que las explicaciones económicas, políticas o tecnológicas pueden aportar piezas valiosas y resultar insuficientes por separado. Ese mismo día, en 25 de septiembre de 2026 — La cooperación tiene sus propios tiempos, reconoce que esperaba más de los avances diplomáticos comentados. También ahí hay una enseñanza: desear coordinación no elimina la dificultad de construirla.

El recorrido lleva así desde una intuición sobre la velocidad hasta preguntas sobre dependencias, incentivos, límites y capacidad de decisión. Su utilidad está en ayudar a formular mejores preguntas: ¿qué está cambiando realmente?, ¿qué señales permitirían corregir esta interpretación?, ¿qué conviene preparar antes de que una decisión se vuelva urgente?

Estas son las migas de pan que merece la pena dejar. Referencias fechadas para pensar juntos, contrastar experiencias, ayudar ahora y permitir que quienes lleguen después comprendan cómo se fue interpretando una transformación cuyo desenlace sigue abierto.


Nota: A lo largo de este hilo podrá utilizarse inteligencia artificial como herramienta de apoyo para generar audios o vídeos, así como para ordenar, esquematizar o mejorar la presentación de ideas que son propias.

La persona que publica a través de este avatar asume plenamente la autoría y responsabilidad sobre el contenido publicado.
Esto lleva pasando desde los 70s diria yo. Pero se acelera exponencialmente, como ya se ha dicho.

Las "nuevas tecnologías" (videojuegos, walkman, etc) quedaban fuera de la cabeza de los abuelos (2 generaciones mas allá). No las entendían!
Luego se salto una generación. Los padres no entendían eso de programar el video y se lo dejaban a los descendientes.
Y ya estabamos en que en la misma generación, los viejunos ya no pueden seguir el ritmo de la tecnología.

Pero es que con la IA, te quedas obsoleto en meses.
Lo que aprendes hoy, no te vale en menos de un año.

No se puede ir mas allá. Quien va a tirar del carro si nadie puede ir a esa velocidad mas que los genios.
 

Yo lo llevaría mas lejos aun: el dominio del fuego.
Eso nos hizo obtener un exometabolismo, una fuente de energía diferente al alimento.
Y desde ahi, cada nueva fuente de energía, nos ha permitido aumentar la complejidad y por ende la civilización.

Y ahora, como no, la IA depende de la energía disponible.
Tendremos suficiente energía para la IA y que quede algo para las cosas básicas que veníamos haciendo?
O viceversa. Tendremos energía suficiente para la IA una vez hayamos gastado la que necesitamos para las cosas básicas (cultivar alimento, construir cosas, calentarnos en invierno, transportar la producción, ....) que veníamos haciendo?
Tal vez tengamos que dejar de hacer cosas que veníamos haciendo para que quede algo para la IA.
 
Leer las declaraciones de estos días me refuerza la preocupación que hablamos: el desfase entre la velocidad del cambio tecnológico y nuestra capacidad para comprenderlo, asimilarlo y gobernarlo. Aunque, para ser precisos, conviene distinguir desconocimiento de intereses políticos y de falta de capacidad para actuar.

Bill Gates sostiene que las opiniones de Trump reflejan el desconocimiento social sobre la IA⁠. Su advertencia apunta a algo fundamental: interpretar esta transformación como otra innovación más puede hacernos subestimar el esfuerzo de adaptación que exige.

Trump, por su parte, afirma que no frenará porque Estados Unidos lleva ventaja sobre China⁠. Aquí aparece una contradicción: considera que la IA tendrá un impacto superior al de Internet o la Revolución Industrial, pero desestima las advertencias sobre sus riesgos. También aparece el dilema del prisionero: cada potencia tiene incentivos para acelerar por miedo a quedarse atrás, incluso si todas se beneficiarían de acordar límites y controles.

En España, Sánchez anuncia un plan y reivindica el interés público frente a los “tecnoligarcas”⁠. Sería injusto quedarse en el titular: el anuncio completo incluye formación, transición laboral y supervisión de modelos avanzados⁠. Son respuestas pertinentes. La cuestión será su ejecución: recursos, conocimiento técnico, coordinación internacional y capacidad de adaptación.

Reconocer que viene una transformación enorme no equivale a estar preparado para gestionarla. Podemos tener dirigentes conscientes del riesgo que sigan acelerando por razones geopolíticas, instituciones que quieran supervisar sin disponer de suficiente capacidad técnica y ciudadanos cuya experiencia con un chatbot no les permita apreciar las implicaciones de sistemas capaces de actuar con creciente autonomía.

La hipótesis sigue siendo que la convergencia de IA, agentes, robótica y otras tecnologías puede avanzar, a partir de un punto, más deprisa que nuestra capacidad de adaptación. Estas noticias son señales compatibles con ella.

También hay interpretaciones más escépticas. Michael Burry⁠ atribuye los llamamientos a frenar a intereses competitivos y financieros. Andrew Ng ya advertía en 2023⁠ de que una regulación costosa podía convertirse en una barrera de entrada. Y los análisis sobre deuda y posible burbuja⁠ añaden otra dimensión al debate.

Son hipótesis que debemos contrastar. Pero identificar un interés económico no basta para demostrar que una advertencia es falsa, igual que trabajar dentro de un laboratorio no convierte cualquier pronóstico en certeza. Pueden coexistir riesgos tecnológicos reales, intereses empresariales y excesos financieros
 
Última edición:


Si los legisladores y las instituciones no consiguen seguir el ritmo, podemos acabar dependiendo de la propia inteligencia artificial para supervisarla y gestionarla. El riesgo es que distintas IAs elaboren y contrasten las propuestas, acuerdos, negocien de forma efectiva etc. (cada una de las partes utilizando su propia IA), mientras los humanos se limiten a firmar conclusiones que ya no pueden evaluar con suficiente independencia. Mantendríamos la responsabilidad formal, pero perderíamos control efectivo.

A ello se suma la famosa “caja zaina” de la inteligencia artificial: conocemos las entradas y salidas, pero comprendemos solo parcialmente los mecanismos internos que generan cada respuesta y los pasos intermedios, y eso hace mucho más difícil su control.


Insisto que soy amante de la tecnología, estamos ante un ejercicio de reflexión
 
respecto a la IA (no me gusta centrarme solo en ella, pero tampoco dejar sin respuesta)

el temor ya no es por los datos (falsos) que pueda dar, la prudencia se centra en las acciones que la IA agentica pueda realizar y que cada vez (como humanos) comprendemos menos que hace y por qué lo hace (para lograr el objetivo propuesto). Vamos, si el fin justifica los medios, de toda la vida

por otro lado recordad, que cuando hablamos de IA solemos meterlas a todas en un saco, desde gratuitas, bajo coste a las más potentes y mejor contexto (por no hablar las que deben disponer Pentágono y demás)

(adjunto visible para usuarios registrados)

Yo pago la suscripción básica a Open AI y Anthropic, puntualmente he pagado la de 200$ para tener más tokens. También utilizo Gemini porque tengo la suscripción a la nube de Google y me va bien con NotebookLM.

Curiosamente amigos cercanos que no se dedican a la tecnología (abogados, políticos, etc) tienen suscripciones a ChatGPT y lo usan de forma sistemática, tanto para el trabajo como para asuntos privados.

Yo diría que depende del perfil pero entre currantes "del conocimiento" se está extendiendo MUY rápidamente.
 
Yo pago la suscripción básica a Open AI y Anthropic, puntualmente he pagado la de 200$ para tener más tokens. También utilizo Gemini porque tengo la suscripción a la nube de Google y me va bien con NotebookLM.

Curiosamente amigos cercanos que no se dedican a la tecnología (abogados, políticos, etc) tienen suscripciones a ChatGPT y lo usan de forma sistemática, tanto para el trabajo como para asuntos privados.

Yo diría que depende del perfil pero entre currantes "del conocimiento" se está extendiendo MUY rápidamente.

yo empecé probándolo casi todo, pero ya sabes, imposible de seguir..

he decidido especializarme con una subscripcion de las grandes, empecé también probando y ya no me bajo. Cuando el contexto acompaña, el potencial es enorme. Puntualmente pruebo otras cosas, para no perder el hilo, pero ya solo para ver de que van
 

Estadísticas del foro

Temas
2.060.979
Mensajes
58.490.475
Miembros
191.098
Último miembro
fenrir78

El blog de burbuja.info

-
-
Volver