44 apartamentos y 7 sociedades: el ladrillo no entiende de ideología
Cuarenta y cuatro apartamentos repartidos entre siete sociedades. La cifra lleva días circulando, atribuida a El Plural, y ha reabierto un debate incómodo: el de los patrimonios inmobiliarios de quienes, en público, censuran a los grandes tenedores. El eco inmediato en redes hizo el resto. No hay, de momento, confirmación oficial alguna.
¿Cuántos pisos tiene Wyoming y por qué sale a colación?
La comparación llegó sola. Frente a esos 44 apartamentos, según un comentario del hilo, una conocida figura televisiva de perfil progresista acumularía
19 propiedades, y un fondo de inversión,
22. El razonamiento que se desprende es sencillo: si tener pisos alquilados es un problema ético, el problema no distingue de siglas. Y si no lo es, tampoco. Lo único que cambia es el titular de quien los firma.
El nudo fiscal: siete empresas y el fantasma de las SOCIMI
Aquí está lo que de verdad importa. Una de las voces del hilo apunta a que la maraña societaria sirve para optimizar la factura fiscal, con las SOCIMI como
vehículo estrella para no tributar. Conviene subrayarlo: eso es una sospecha derivada de la estructura,
no una sentencia. Nadie ha probado nada todavía, y el caso, si llega, llegará por la vía del papel, no del comentario.
Con estos mimbres, lo razonable sería esperar una investigación a fondo. Lo probable, en cambio, es que todo se diluya en la siguiente polémica de dos días. Apostar por lo segundo sigue saliendo barato.