Vaya película te montas tú solo. Nadie compartiendo piso se cree "alguien". Se nota que te falta mucha experiencia de vida.
A ciertas edades hubo quien sí y conozco algún caso cercano. Personas que podían haberse "hipotecado" hasta las orejas hace entre 25 y 15 años, sacrificando libertad de movimientos y gastos en hobbies, aficiones, viajes y diversiones en general, pero era gente demasiado joven y moderna para eso, así es que a compartir piso con amigos, que las fiestas molan mucho y el no sentirse "atado" aún más.
Ahora que cada amigo de fiesta va por su lado si quieren comprar pero no hay un duro para la entrada porque se ha ido todo en alquileres siempre crecientes y los bancos ya no prestan al 100% como sí hacían entonces.
Yo me entrampé... entrada para los gastos asociados, fuera ahorros, una hipoteca que suponía el 50% de mi salario mensual más gastos generales (comunidad, seguros, etc). Me divertí lo que pude (poco), viaje nada, marcas blancas, vistiendo de Quechua y con un coche barato y adefesio que suena a tractor, pero tengo mi casa casi pagada y ahora la hipoteca me supone un 20% de mi salario neto anual.
Y repito... esto no lo digo por los jóvenes actuales que lo llevan crudísimo; lo digo por los de mi quinta y poco después, hablo de gente de entre 40 y 55 tacos que ha quedado condenada a vivir de alquiler hasta el final de su existencia habiendo podido escapar de ese destino si en su momento (entre los 25 y 35 años) hubiesen mirado más allá de su juvenil nariz.
Y sí... a la mayoría les habría ido mejor incluso habiendo comprado caro en burbuja, porque la mayoría, de una u otra forma salió adelante, con penuria pero salió y esa fase quedó en un mal recuerdo. Quien se quedó esperando al tapayogurismo y la sangre de los pepitos corriendo por las calles ahora a pedir cuentas al maestro armero.