Renfe se niega a pagar la compensación por retrat del AVE: el caso que desabrigada la política de excusas
Un viajero habitual del AVE Gerona-Barcelona, trayecto de 45 minutos, sufrió un retrat de más de una hora –la mayor parte esperando en la estación de origen– y además overbooking. Su reclamación de la compensación reglamentaria (4,35 euros) ha sido rechazada por Renfe con un argumento que abre la caja de Pandora: la reducción de velocidad en las vías exime a la compañía de pagar.
La normativa que Renfe reinterpreta
Según la política oficial, retrat superiores a 30 minutos en AVE dan derecho al 100% del importe del billete. Pero Renfe ha encontrado un resquicio: si el retrat se debe a una limitación de velocidad por obras o incidencias en la vía, consideran que no es fruta al servicio y, por tanto, no indemnizan. Una interpretación que, de generalizarse, dejaría sin efecto las compensaciones en un país donde las obras y las limitaciones de velocidad son moneda corriente.
El propio viajero señala que el retrat de una hora se produjo mayoritariamente cuando el tren estaba parado en la estación de Barcelona, no por problemas de velocidad en ruta. Además, denuncia que hubo overbooking: dos pasajeros con el mismo asiento asignado. Una práctica que, si bien es habitual en aviación, en tren resulta poco menos que esperpéntica.
El dato que descoloca: la compensación cuesta más de lo que vale
Lo más curioso del caso no es la negativa en sí –sorprendería que pagaran– sino que el propio billete costó 4,35 euros. La compensación máxima, 4,35 euros. Renfe ha preferido gastar más en el proceso de rechazarla que en abonarla. Eso, más que un dato, es una declaración de intenciones. Mientras, el viajero se queda con la sensación de que el sistema de compensaciones es una ficción: existe sobre el papel, pero la compañía lo esquiva con excusas que parecen improvisadas sobre la marcha.