Rory B Bellows
Madmaxista
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La subida de los tipos de interés disparará la ya de por sí abultada factura de la deuda pública en España. El Estado tendrá que pagar un total de 10.400 millones de euros adicionales por las nuevas emisiones de los próximos cuatro años, según los cálculos que Funcas ha compartido con THE OBJECTIVE. Después de los encarecimientos de la liquidez acordados por el Banco Central Europeo (BCE) este año para hacer frente a la crisis global de precios por la guerra de Irán, la nueva deuda española deberá afrontar un pago extra de 1.400 millones de euros en 2027.
Esta factura irá en aumento. En 2028, se espera que escale hasta los 2.800 millones de euros, antes de aumentar nuevamente hasta los 3.000 en 2029. El sobrecoste más alto llegará en 2030, el último año contemplado en estas previsiones: 3.800 millones. Los economistas de este centro de análisis han elaborado sus estimaciones de forma previa al anuncio de la subida de los tipos de interés por parte de la autoridad monetaria europea, pero ya lo daban por hecho, con el pronóstico de que los tipos se mantengan en el 2,5% (el nivel actual tras el último aumento del BCE).
Estos 10.400 millones de euros de coste adicional en los próximos cuatro años corresponden a la subida de los tipos de interés de en torno a medio punto en relación con 2025, mantenida a lo largo de todo el periodo. En el escenario estudiado, la factura total de los intereses de la deuda se dispararía hasta los 60.600 millones de euros en 2030, lo que supone un encarecimiento de aproximadamente el 50% con respecto a los 40.300 millones de 2025.
Este incremento de 20.300 millones de euros anuales se producirá en parte por este efecto de las subidas más recientes de tipos de interés. Sin embargo, el resto del aumento corresponde al coste que las nuevas emisiones de deuda y las refinanciaciones de pasivo anterior con tipos de interés superiores a los de la emisión inicial hubieran tenido si se hubieran mantenido los tipos de 2025, ya de por sí más altos que en ejercicios anteriores.
En caso de mantenerse los tipos en los mismos niveles que en 2025 (es decir, en torno al 3,2% los de largo plazo y el 2,2% los de corto plazo), los pagos por intereses se situarían en 2030 en unos 57.000 millones de euros, es decir, 17.000 millones más que en 2025. En torno a la mitad de ese incremento, algo más de 8.000 millones, serían los intereses de la nueva deuda que se emitirá, como consecuencia de los déficits esperados para los próximos años, y la otra mitad sería consecuencia de la refinanciación de la deuda que vencerá a tipos de interés superiores a los que fue emitida.
Este efecto del vencimiento de la deuda irá también elevando el gasto de intereses de los 40.300 millones de euros de 2025 a los 43.300 millones de 2026, 47.000 millones en 2027, 50.100 millones en 2028, 53.300 millones en 2029 y 56.900 millones en 2030. Si sumamos ambos (efecto del vencimiento y efecto de las subidas de 2026), obtenemos la factura total esperada de los intereses de la deuda pública española: 43.400 millones en 2026, 48.400 millones en 2027, 52.400 millones en 2028, 56.300 millones en 2029 y 60.600 millones en 2030.
Hasta 2023, la nueva deuda que emitía el Estado pagaba tipos de interés más bajos que la deuda que vencía, de modo que las administraciones pudieron refinanciarse de forma favorable. Sin embargo, en 2024 el coste de la nueva deuda supera los de la antigua, lo que, al existir un déficit público —exceso de gasto sobre lo que se ingresa—, conduce a una espiral de intereses. Los cálculos de Funcas, que parten de datos oficiales del Tesoro Público, la Intervención General, el INE, el Banco de España y Eurostat, muestran que este año el tipo medio de la deuda de nueva emisión será del 3,7%. Este nivel supera en más de dos puntos el de la deuda vencida, suponiendo una sobrecarga adicional sobre las cuentas públicas. La rentabilidad del bono español a diez años escaló en agosto hasta el 3,8%, siete décimas más que seis meses antes.
theobjective.com
Esta factura irá en aumento. En 2028, se espera que escale hasta los 2.800 millones de euros, antes de aumentar nuevamente hasta los 3.000 en 2029. El sobrecoste más alto llegará en 2030, el último año contemplado en estas previsiones: 3.800 millones. Los economistas de este centro de análisis han elaborado sus estimaciones de forma previa al anuncio de la subida de los tipos de interés por parte de la autoridad monetaria europea, pero ya lo daban por hecho, con el pronóstico de que los tipos se mantengan en el 2,5% (el nivel actual tras el último aumento del BCE).
Estos 10.400 millones de euros de coste adicional en los próximos cuatro años corresponden a la subida de los tipos de interés de en torno a medio punto en relación con 2025, mantenida a lo largo de todo el periodo. En el escenario estudiado, la factura total de los intereses de la deuda se dispararía hasta los 60.600 millones de euros en 2030, lo que supone un encarecimiento de aproximadamente el 50% con respecto a los 40.300 millones de 2025.
Este incremento de 20.300 millones de euros anuales se producirá en parte por este efecto de las subidas más recientes de tipos de interés. Sin embargo, el resto del aumento corresponde al coste que las nuevas emisiones de deuda y las refinanciaciones de pasivo anterior con tipos de interés superiores a los de la emisión inicial hubieran tenido si se hubieran mantenido los tipos de 2025, ya de por sí más altos que en ejercicios anteriores.
En caso de mantenerse los tipos en los mismos niveles que en 2025 (es decir, en torno al 3,2% los de largo plazo y el 2,2% los de corto plazo), los pagos por intereses se situarían en 2030 en unos 57.000 millones de euros, es decir, 17.000 millones más que en 2025. En torno a la mitad de ese incremento, algo más de 8.000 millones, serían los intereses de la nueva deuda que se emitirá, como consecuencia de los déficits esperados para los próximos años, y la otra mitad sería consecuencia de la refinanciación de la deuda que vencerá a tipos de interés superiores a los que fue emitida.
Este efecto del vencimiento de la deuda irá también elevando el gasto de intereses de los 40.300 millones de euros de 2025 a los 43.300 millones de 2026, 47.000 millones en 2027, 50.100 millones en 2028, 53.300 millones en 2029 y 56.900 millones en 2030. Si sumamos ambos (efecto del vencimiento y efecto de las subidas de 2026), obtenemos la factura total esperada de los intereses de la deuda pública española: 43.400 millones en 2026, 48.400 millones en 2027, 52.400 millones en 2028, 56.300 millones en 2029 y 60.600 millones en 2030.
Hasta 2023, la nueva deuda que emitía el Estado pagaba tipos de interés más bajos que la deuda que vencía, de modo que las administraciones pudieron refinanciarse de forma favorable. Sin embargo, en 2024 el coste de la nueva deuda supera los de la antigua, lo que, al existir un déficit público —exceso de gasto sobre lo que se ingresa—, conduce a una espiral de intereses. Los cálculos de Funcas, que parten de datos oficiales del Tesoro Público, la Intervención General, el INE, el Banco de España y Eurostat, muestran que este año el tipo medio de la deuda de nueva emisión será del 3,7%. Este nivel supera en más de dos puntos el de la deuda vencida, suponiendo una sobrecarga adicional sobre las cuentas públicas. La rentabilidad del bono español a diez años escaló en agosto hasta el 3,8%, siete décimas más que seis meses antes.
La subida de los tipos dispara la factura de la deuda: 10.000 millones más en cuatro años
La subida de los tipos de interés disparará la ya de por sí abultada factura de la deuda pública en España. El Estado tendrá que pagar un total de 10.400
