Los 176 escaños que PP y Vox necesitan y los sondeos no aclaran
Julio de 2023. La campaña de las generales afronta su último tramo y la conversación pública se ha mudado de los programas electorales a las proyecciones de escaños. Justo cuando la ley electoral cierra la puerta a difundir sondeos, las cifras circulan con más fuerza: capturas reenviadas, enlaces que se comparten y números que nadie firma. La pregunta que ordena el resto es de aritmética elemental. ¿Suman PP y Vox los
176 escaños de la mayoría absoluta? Con los datos disponibles, la respuesta sigue abierta.
Qué son las encuestas prohibidas y por qué se difunden igual
La normativa electoral impide publicar encuestas en los días previos a la votación, y ese veto funciona al revés de lo previsto: convierte cada estimación en material codiciado. Una web de seguimiento de sondeos se enlaza en el hilo; un medio digital se cita como origen de las series; hasta una publicación extranjera sirve de espejo para reenviar gráficos. Nada nuevo bajo el sol, salvo la intensidad.
Lo llamativo es el uso. Las proyecciones dejan de orientar y pasan a ser munición: si el número favorece, se comparte; si incomoda, se descalifica al mensajero. La acusación más socorrida, siempre sin una prueba, atribuye una de esas páginas al entorno de un ministro del Gobierno. Cualquier dato que contradiga la propia parroquia pasa a considerarse manipulación, y el resultado es un ecosistema donde cada cual elige su
encuesta como quien elige equipo de fútbol.
El baile de escaños del PP: entre 152 y 160
El sondeo que más se cita atribuye al PP
152 escaños en su última entrega, la del lunes, y hay quien le asigna
160 en otra proyección. Su aval, según quienes lo defienden, es haber sido la encuestadora más certera en las autonómicas. El detalle interesa porque marca el umbral: con 152, la mayoría absoluta depende por completo de lo que haga Vox y de los restos que pesque en provincias medianas.
Y ahí entra el cálculo optimista. En territorios donde el último escaño se decide por un puñado de votos, una subida de décimas cambia el reparto entero. Ese es el argumento de quienes sostienen que el domingo habrá sorpresas en circunscripciones que las proyecciones dan por cerradas. No es una tesis descabellada, pero tampoco tiene forma de comprobarse antes de que se abran las urnas.
Feijóo, el debate y la fuga de votos hacia Vox
El debate televisivo del miércoles planea sobre toda la campaña. La ausencia de Feijóo se lee en una parte del electorado como un error de cálculo, y hay quien sostiene que el candidato del PP ha convertido una victoria que se daba por segura en algo bastante más dudoso. La lectura contraria también circula: acercarse al terreno socialista permitiría recoger votos moderados y, de paso, dejar a Vox el papel de socio necesario.
El intercambio de votos entre ambos bloques es la variable que ninguna proyección captura bien. Los hay convencidos de que el debate provocó un trasvase de votantes del PP hacia Vox, y los hay que creen justo lo contrario, que Abascal desaprovechó su turno. Ambas cosas se afirman con la misma seguridad y ninguna se puede medir hasta el recuento.
Correos, Valladolid y el sondeo que nadie se cree
La versión más llamativa dice que en varias oficinas de Correos se han hecho tanteos informales entre quienes votaban por correo, y que el resultado deja a PP y PSOE muy cerca, en torno a
120 escaños cada uno, con Sumar tercero y alrededor de
45. En la provincia de Valladolid, ese relato da un empate técnico con medio punto para el PP y a Sumar por delante de Vox con tres puntos y medio de ventaja.
El contraste llegó con los datos municipales que se manejan en el hilo. El PSOE fue la lista más votada en Valladolid capital con
58.900 votos frente a
58.141 del PP, el 36,8% contra el 36,3%: victoria por la mínima, once concejales para cada uno y
3.600 votos de Ciudadanos que quedaron sin repartir. De ahí a hablar de arrasamiento hay un trecho. Quien maneja el tanteo de Correos lo presenta, en el mejor de los casos, como un sondeo sin valor estadístico.
Cuántos escaños se atribuyen a Sumar
La horquilla para la plataforma de Yolanda Díaz es el mejor termómetro de la incertidumbre. Hay previsiones que la dejan por debajo de
30 escaños si el PSOE supera el centenar, otras que la colocan en
40 y las más generosas que la suben hasta
45. Quince diputados de diferencia entre escenarios publicados la misma semana. Con ese margen, cualquier afirmación sobre el reparto final es, literalmente, apostar.
El voto útil y el electorado que estrena papeleta
Hay otro argumento que atraviesa la campaña: el del voto útil. Una parte del electorado de derechas recibe el mensaje de que apoyar a Vox es regalar escaños, y otra responde que votar lo que uno cree no es un desperdicio. Entre los más jóvenes el trasvase apunta en la dirección contraria a la que sugieren las proyecciones: según el relato de quienes tienen hijos y sobrinos de entre 18 y 25 años, buena parte de ese grupo votará a Vox. Es un dato de barra de bar, no de encuesta, y precisamente por eso explica la desconfianza general.
El punto donde el cálculo se atasca
Con estas piezas, el rompecabezas no se cierra. Si el PP se queda en 152 y Vox no dispara su suelo, la mayoría absoluta depende de circunscripciones que se deciden por cientos de votos. Si el PP recupera los 160 y el voto oculto aparece el domingo, la suma se despeja sola. Nadie discute la aritmética; discuten los ingredientes. Y el único ingrediente que no se puede filtrar, ni comprar, ni prohibir es el que se deposita en la urna.