Los jóvenes que creen que se gasta demasiado en pensiones se cuadruplican
¿Por qué los jóvenes españoles han pasado de ignorar el gasto en
pensiones a sospechar de él? El último estudio de Opinión Pública y Política Fiscal del CIS, correspondiente a septiembre de 2025, revela que el 16,6% de los ciudadanos de entre 25 y 34 años considera que se destinan demasiados recursos públicos a las pensiones y a la Seguridad Social, frente al 3,9% que lo pensaba en 2019. Entre los más jóvenes, de 18 a 24 años, la proporción alcanza el 12,5%, cuando hace seis años era apenas del 0,5%. Son cifras minoritarias, pero nunca antes se había registrado un porcentaje tan elevado de recelo hacia el gasto en pensiones entre la población joven.
El aumento del recelo juvenil hacia el gasto en pensiones
El cambio es profundo y rápido. En 2019, solo un 3,9% de los jóvenes de 25 a 34 años creía que se gastaba demasiado en pensiones; hoy esa cifra se ha multiplicado por cuatro. Entre los de 18 a 24 años, el salto es aún más espectacular: del 0,5% al 12,5%. La opinión mayoritaria en ambos grupos sigue siendo que se dedican pocos recursos a las pensiones (en torno al 47-49%), pero el crecimiento del escepticismo es el fenómeno más llamativo del estudio.
La percepción de que se gasta demasiado está especialmente extendida entre los hombres (10,3% frente al 3,1% de las mujeres) y entre los votantes de partidos de la oposición. Un 14,1% de los que votaron a Vox en las últimas elecciones generales comparte esa opinión, frente al 8% del PP, el 3,9% de Sumar y el 3,6% del PSOE. En los grupos de mayor edad, especialmente entre los próximos a la jubilación y los ya retirados, no llega al 4% la idea de que se gasta demasiado.
Otras políticas de gasto también bajo sospecha
El recelo no se limita a las pensiones. Los jóvenes también desconfían cada vez más de otras partidas. El 19% de la población de 25 a 34 años opina que se gasta demasiado en cultura (14 puntos más que en 2019); el 19% cree que se invierte más de lo debido en obras públicas (7,8 puntos más); el 16,5% sostiene que se destina de más a protección del medioambiente (13,2 puntos más). Un 13,7% opina lo mismo sobre las prestaciones por desempleo (10,1 puntos más) y un 13,1% sobre la cooperación al desarrollo (10,1 puntos más).
Las causas: giro a la derecha o sensación de abandono
Las explicaciones son variadas. Para Elisa Brey, profesora de Sociología y Opinión Pública en la Universidad Complutense de Madrid, el cambio tiene que ver con un giro a la derecha entre los más jóvenes y con la difusión de la idea de que el dinero gastado en los mayores perjudica a los jóvenes. Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical en UGT, sostiene que ese mensaje es «falso» y que la lucha intergeneracional no busca mejores salarios para los jóvenes, sino quebrar el sistema público de pensiones para beneficiar a quienes quieren hacer negocio.
José Ignacio Conde-Ruiz, profesor en la UCM y subdirector de Fedea, discrepa. Para él, el repunte del recelo refleja que los jóvenes «se sienten desplazados u olvidados por la política». Un factor que pudo contribuir fue la fuerte subida de las pensiones en 2022, cuando todas las prestaciones se revalorizaron un 8,5%, incluidas las más altas. Conde-Ruiz critica la reforma Escrivá por considerarla «muy injusta para los jóvenes» al renunciar a adaptar el sistema a los cambios en la longevidad.
El debate sobre la sostenibilidad del sistema
El sistema de reparto afronta un problema demográfico que se agrava. Algunos análisis apuntan a que el nivel actual de pensiones es insostenible si se atiende a la pirámide de población y a las perspectivas futuras. Se argumenta que los que entran en el sistema no recuperarán ni de lejos lo que han aportado, y que el cambio hacia un modelo mixto de reparto y capitalización debería haberse iniciado hace años. Otros sostienen que el sistema público es la garantía de una vejez digna y que el problema no son las pensiones, sino la falta de ingresos y la precariedad laboral.
La pregunta sigue en el aire: ¿es el recelo juvenil un síntoma de egoísmo generacional o la constatación de que el sistema, tal y como está diseñado, no da para todos?