Un fusil por patrulla en Ceuta: la autodefensa bajo mínimos
Un mes después del estallido de la crisis migratoria en Ceuta, el Ministerio de Defensa ha autorizado a los militares desplegados en la ciudad autónoma a usar sus armas de fuego en defensa propia. El problema está en la letra pequeña: la medida habilita a un solo efectivo de cada patrulla a portar su armamento reglamentario con munición real. Antes, patrullaban desarmados o con armas sin balas.
La crítica de ATME: “una ridiculez”
La Asociación de Tropa y Marinería Española no ha tardado en denunciar la insuficiencia de la directriz. Su argumento es gráfico: sería como enviar a un grupo de cinco barrenderos a limpiar la calle y entregar la escoba a uno solo. La asociación lleva tiempo reclamando que las patrullas cuenten con medios reales de autodefensa, especialmente después de los intentos masivos de entrada registrados hace un mes.
Alternativas que no convencen a los militares
Algunas voces dentro de la tropa proponen soluciones intermedias, como dotar a cada efectivo de una pistola táser, una opción no letal que evitaría recurrir al fusil de asalto. Otras, en cambio, consideran que el problema no es el arma sino la estrategia: acordonar las zonas de entrada y controlar los flujos de migrantes con personal suficiente. La sensación general es que la medida llega tarde y mal, como un parche aparente.
La pregunta queda en el aire: ¿una sola arma por patrulla disuade a quien intenta cruzar la frontera? O, como ironizan algunos análisis, ¿será Defensa consciente de que la munición real está más para el protocolo que para el uso? La respuesta no está en el papel, sino en el terreno.