«Hezbolá está destruyendo más baterías de la Cúpula de Hierro», afirma un tuit
Un tuit difundido en el debate afirma que Hezbolá está destruyendo más baterías de la Cúpula de Hierro israelí en preparación para una guerra total. A partir de ahí, los participantes especulan con la posibilidad de que el norte de Israel quede expuesto a una lluvia de misiles.
La cúpula de Paco, ironizan algunos, mientras otros sostienen que ningún sistema es infalible.
¿Qué se dice sobre la Cúpula de Hierro?
Según el tuit, los ataques de Hezbolá habrían alcanzado varias baterías del sistema de interceptación israelí. En el debate se afirma que el grupo libanés dispondría de un arsenal de hasta 100.000 misiles, una cifra que, según algunos participantes, bastaría para saturar la capacidad de respuesta de la Cúpula de Hierro. Hay quien sostiene que, si todos los proyectiles se lanzaran a la vez, el sistema colapsaría. También se menciona que ya se han publicado lanzaderas de ese sistema impactadas por drones.
En el debate se discute sobre la eficacia real del escudo israelí. Hay quien sostiene que se trata de un arma de propaganda, y que su verdadera función es tranquilizar a la población más que protegerla. En contra, otros argumentan que su tecnología es la más avanzada de la región. Lo que se repite es que Hezbolá ha demostrado capacidad para golpear objetivos sensibles.
El papel de Irán y el riesgo de escalada
En el debate se señala que detrás de Hezbolá está Irán. La milicia libanesa es su principal aliado fuera de sus fronteras y recibe financiación, entrenamiento y armamento del régimen de Teherán, según los participantes. La decisión de lanzar un ataque masivo contra Israel requeriría el visto bueno iraní, lo que introduce un elemento de imprevisibilidad. ¿Estaría Irán dispuesto a sacrificar a su principal peón en un todo o nada? Algunos participantes creen que no, que Irán prefiere mantener la presión sin desencadenar una guerra abierta. Otros, en cambio, consideran que el régimen iraní podría optar por una escalada.
En el hilo se afirma que Israel ya ha dejado claro que no tolerará amenazas existenciales. Si Hezbolá ataca con todo, la respuesta israelí sería devastadora, según se sostiene. El norte del país podría quedar arrasado, pero Israel también tendría la excusa perfecta para invadir Líbano. En el debate se menciona que los embajadores de varios países occidentales han abandonado el Líbano, según se ha difundido.
¿Es Hezbolá una amenaza mayor que Hamás?
En el debate se sostiene que Hezbolá no es Hamás. La milicia libanesa cuenta con un ejército entrenado, con experiencia en combate y con un arsenal mucho más sofisticado, según los participantes. Sus combatientes no son reclutas improvisados; muchos han participado en la guerra de Siria y tienen formación en el uso de misiles antitanque y drones. Según algunas estimaciones que circulan, Hezbolá podría tener entre 10.000 y 100.000 milicianos, una horquilla enorme que refleja la dificultad de medir su capacidad real.
En el plano militar, en el hilo se afirma que Israel mantiene una superioridad aérea y tecnológica indiscutible. Pero la guerra asimétrica tiene sus reglas. Hamás, con medios mucho más limitados, ha logrado resistir durante meses y causar bajas significativas, según se dice. Hezbolá, con más recursos y mejor entrenamiento, podría infligir daños mucho mayores. La pregunta que planea en el debate es si Israel está preparado para una guerra en dos frentes: Gaza y Líbano. La respuesta, según algunos participantes, es que sería un desafío enorme.
El debate sobre las cifras de bajas
Las cifras de bajas son otro campo de batalla. Según datos difundidos por las IDF y citados en el hilo, Israel habría sufrido 308 muertos y unos 1.000 heridos, mientras que las bajas de Hamás ascenderían a 12.000 militantes. La proporción, de 1 a 40, es presentada por algunos como prueba de la eficacia israelí. Otros, en cambio, señalan que las cifras de Hamás las proporciona el propio Hamás y que las de Israel no incluyen a los heridos graves. La manipulación de datos es una constante en todos los conflictos, se afirma.
En el caso de Líbano, en el debate se recuerda que la guerra de 2006 dejó 1.300 muertos libaneses y 165 israelíes, una proporción de 1 a 8. Algunos participantes advierten de que una nueva guerra podría ser mucho peor, con ratios de 1 a 50. La historia, en cualquier caso, demuestra que las guerras en la región rara vez terminan con una victoria clara.
El análisis se atasca en un punto: nadie sabe con certeza cuál es la capacidad real de Hezbolá ni hasta dónde está dispuesto a llegar Irán. La Cúpula de Hierro ha sido golpeada, según el tuit, pero no destruida. La guerra total no ha estallado, pero se teme que se acerque. Y mientras tanto, en el hilo se menciona que los embajadores occidentales ya han abandonado el Líbano.