Moncloa filtró a Lobato el documento del novio de Ayuso antes que a la prensa
La filtración del documento secreto del novio de Isabel Díaz Ayuso desde la Moncloa de Pedro Sánchez y su uso para tratar de implicar al líder del PSOE madrileño, Juan Lobato, es el eje de un caso que mezcla Fiscalía, Guardia Civil y Tribunal Supremo. Según las informaciones publicadas, los mensajes intervenidos apuntan a que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, tuvo una «participación preeminente» en la filtración. La UCO lo sitúa en el centro del operativo. Y el propio García Ortiz habría reconocido ante el juez que filtró los datos, aunque rechaza que el TSJM le investigue.
Qué dice la UCO sobre García Ortiz y la filtración
El informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil atribuye al fiscal general una «participación preeminente» en la filtración contra el novio de Díaz Ayuso. Los mensajes detectados apuntan a que la propia fiscal jefe Provincial de Madrid señaló que su superior estaba muy «enfadada con FGE por la filtración de lo del novio de Ayuso». La fiscal que requisó los correos declaró ante el juez que obedeció órdenes de García Ortiz. Y la fiscal superior de Madrid reconoció que la orden llegó directa del Fiscal General del Estado.
El relato oficial se tambalea cuando los propios whatsapps del fiscal general dicen: «Hay que sacar la nota. Si dejamos pasar el momento nos van a ganar el relato». La Fiscalía, por su parte, acusa a la Guardia Civil de juzgar a su jefe «sin pruebas». El juez del Supremo, sin embargo, sostiene que es «evidente» que el fiscal general «ha hecho desaparecer pruebas que pueden incriminarle».
El papel de Lobato: del acta notarial al teléfono entregado en el juzgado
Juan Lobato registró en el notario sus conversaciones con el Gobierno sobre el novio de Ayuso sin consultar: «Era un seguro por si nos atacaban». El líder de los socialistas madrileños dice que desconoce de dónde llega la filtración sobre este acta notarial y no descarta acciones judiciales contra el responsable de su custodia. El Tribunal Supremo le ha citado como testigo en la causa contra el fiscal y tendrá que aportar el acta notarial.
Los whatsapps demuestran, según las informaciones publicadas, que Moncloa filtró a Lobato la carta del novio de Ayuso antes que a la prensa. Lobato ha dejado voluntariamente su teléfono en el juzgado como prueba de que dice la verdad. El Gobierno no niega que Moncloa enviase a Lobato el documento antes de publicarse en la prensa. Hay quien sostiene que Lobato es una fotocopia joven de Zapatero que sonaba como elegido para el Congreso de Sevilla, luego aparece sumiso haciendo el paseíllo a Begoña Gómez en la Asamblea de Madrid y ahora se lo intentan cargar calzándole el marrón de Ayuso. Juego de tontos, resumen otros.
La conexión con Ábalos y el chivatazo de Koldo
Ábalos ha declarado: «Sí, Sánchez me filtró en Moncloa la investigación secreta de la Fiscalía a Koldo». A raíz de esa confesión, Sánchez ha sido denunciado por revelación de secretos. El Supremo ha condenado a García Ortiz por revelar secretos de González Amador en la nota de prensa de la Fiscalía. Y el Gobierno tramita la primera petición de indulto para el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz.
Susana Díaz ha contestado al encargo de Pedro Sánchez a Ábalos para derribarla como líder del PSOE andaluz: «Es muy jodido». La senadora socialista y expresidenta de la Junta de Andalucía valoraba así el mensaje que el líder del PSOE mandó a su mano derecha: «La otra, Susana, sí que está jodida». Tudanca ha denunciado que Ferraz quiso apartarlo ofreciéndole ser eurodiputado y difundiendo bulos sobre él. El secretario general del PSOE en Castilla y León denuncia que «se han dado pasos para desestabilizar» los liderazgos en Madrid, Andalucía y Aragón.
Qué pasa con el CGPJ y la campaña contra jueces y periodistas
Los jueces se hartan de PSOE y PP: «El CGPJ está secuestrado por los políticos desde 1985». Audios de las cloacas del PSOE señalan a Sánchez: «El gran jefe dice que hay que acabar con esto». Un empresario implicado en la campaña de Ferraz para tratar de desacreditar a magistrados y periodistas asegura en una grabación que Santos Cerdán y la fontanera del PSOE Leire Díez manejan miles de archivos con información sensible. El fiscal general García Ortiz amenaza a la oposición: «Tengo información de sobra para hacer daño».
Sánchez cambió su teléfono móvil y su número de más de seis años unos días después que el fiscal general. Las pruebas que unen Moncloa con los tres grandes casos de corrupción apuntan a que los casos contra Begoña Gómez y David Sánchez investigan a asesores del Gobierno, mientras que el Supremo rastrea mensajes de Torres y Cerdán. El 'tres' de Hacienda usa un testaferro para no pagar impuestos sobre su patrimonio mientras pide ejemplaridad.
Con estos mimbres, lo razonable sería esperar una depuración de responsabilidades en la Fiscalía y en Moncloa. Lo que se ve, en cambio, es una petición de indulto en trámite y concentraciones frente al Supremo en defensa del fiscal general. Si el patrón se mantiene, el caso acabará diluyéndose en el relato y no en los tribunales.