Netflix sube precios en España y el plan premium toca los 21,99 €
¿Cuánto más estás dispuesto a pagar por ver anuncios? Netflix ha confirmado una subida de precios en todas sus tarifas en España con efecto inmediato para los nuevos clientes. El plan con anuncios pasa a costar
8,99 €, el estándar sube a
14,99 € y el premium alcanza los
21,99 €. El ajuste llegará en el próximo recibo a los suscriptores actuales, según el anuncio que ha corrido por las redes como un reguero de pólvora.
La reacción no se ha hecho esperar. Y no es precisamente de entusiasmo.
El plan con anuncios que ya no es barato
La paradoja tiene su gracia. Durante años, la promesa de Netflix fue la de ver series y películas sin interrupciones. Luego llegaron los planes con publicidad, presentados como una alternativa económica. Ahora, ese plan con anuncios cuesta
8,99 €, un euro más de lo que costaba el plan sin anuncios hace cinco años, según la comparación que se ha hecho viral. La pregunta es inevitable: ¿qué se está pagando exactamente?
Hay quien sostiene que el catálogo ha empeorado con el tiempo. Que las series que hicieron grande a la plataforma —
Narcos,
Mad Men,
Breaking Bad— han sido sustituidas por producciones de usar y tirar, cantidad por encima de calidad. La crítica más repetida es que Netflix se ha convertido en el McDonald's del contenido audiovisual: rápido, barato de producir y olvidable.
El argumento contrario también circula: si tienes la plataforma, es porque te sobran esos euros. Y si no te sobran, siempre puedes darte de baja. La subida, en ese sentido, funciona como un filtro.
La comparación con el Canal+ de los 90
Para poner las cifras en perspectiva, conviene recordar lo que costaba ver la televisión de pago hace dos décadas. A finales de los 90, el paquete completo de Canal Satélite Digital rondaba las
10.000-12.000 pesetas mensuales. Ajustado por inflación, eso serían hoy entre
80 y 100 euros al mes, según un cálculo que circula en el debate. La diferencia es que aquello incluía decenas de canales, fútbol de verdad y cine de estreno.
La comparación no es perfecta, pero sirve para algo: el precio nominal de Netflix sigue siendo bajo en términos históricos. Lo que ha cambiado es el valor percibido. Y ahí es donde la plataforma pierde la batalla.
El peaje de las suscripciones: 180 euros al mes
El problema ya no es Netflix sola. Es la suma. Hay quien calcula que una familia tipo puede estar pagando
180 euros al mes en suscripciones: Netflix, HBO, Amazon Prime, Disney, DAZN y un largo etcétera. Eso son
2.160 euros al año. Con ese dinero se compra un buen ordenador y se accede a bibliotecas digitales que no censuran un capítulo porque a alguien le ofendió un chiste de 2005.
El caso de DAZN es el más ilustrativo. Empezó con una oferta de
4,99 euros al mes y ahora su plan anual fraccionado cuesta
31,99 euros, el mensual
44,99 euros y el pago único anual
351,99 euros. La progresión es la misma en todas las plataformas: atraer, fidelizar y exprimir.
La respuesta del público: darse de baja o piratear
Las alternativas que se barajan son dos. La primera, darse de baja. La segunda, tirar de métodos alternativos: Kodi, Stremio, eMule, Bittorrent, HdFull. La lista de recursos compartidos es larga y variada. La conclusión que se repite es que pagar por algo que puedes tener gratis es, cuanto menos, discutible.
Hay quien va más allá y sostiene que el producto que ofrece Netflix es propaganda disfrazada de entretenimiento. Que el catálogo está diseñado para adoctrinar más que para entretener. Es una opinión, no un hecho, pero explica por qué una parte del público recibe cada subida de precios como una oportunidad para desengancharse.
¿Merece la pena seguir pagando Netflix?
La respuesta depende de cuánto valores tu tiempo y tu tranquilidad. Si eres de los que ven dos o tres series al año, la subida es irrelevante. Si eres de los que tienen la plataforma encendida todo el día, el cálculo cambia. Y si eres de los que ya pagaban por el plan sin anuncios y ahora te encuentras con que el plan con anuncios cuesta casi lo mismo, la sensación es de tomadura de pelo.
Netflix lo ha vuelto a hacer. Y mientras tanto, la industria del streaming sigue su particular carrera hacia el abismo: más plataformas, más contenido, más anuncios y precios que suben como la espuma. El día que alguien invente un servicio que no suba el precio cada seis meses, se forrará. Hasta entonces, toca elegir entre pagar o buscarse la vida.
Datos clave
- Plan con anuncios: 8,99 €
- Plan estándar: 14,99 €
- Plan premium: 21,99 €
- DAZN Pro anual fraccionado: 31,99 €/mes
- DAZN Pro mensual: 44,99 €/mes
- DAZN Pro anual pago único: 351,99 €/año