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Pedro Baños, el coronel que negó la invasión rusa
¿Qué pasa cuando el analista más mediático de geopolítica de España dice, semanas antes del 24 de febrero, que Rusia «ni tiene la voluntad ni tiene los medios ni la capacidad económica para invadir ningún país»? Que su nombre se convierte en el ejemplo perfecto de por qué conviene desconfiar de los expertos televisivos. Ese es el punto de partida de una discusión que, con el paso de los meses, ha ido mutando: del análisis del error al análisis del negocio.
Pedro Baños, coronel de inteligencia retirado, se labró un hueco en platós y conferencias a base de un discurso antianglo, prorruso y provocador. Su tesis era que Occidente manipulaba, que la OTAN provocaba y que Moscú solo se defendía. El problema llegó cuando la realidad se empeñó en llevar la contraria a la tesis. Y ahí empezó el despiece.
El pronóstico que se comió el relato
La cita circula por todas partes: «Rusia ni tiene la voluntad ni tiene los medios ni la capacidad económica para invadir ningún país. De hecho, ahora mismo, no hay ninguna imagen, a pesar de todos los aviones espías, de los Global Hawk, no hay ninguna imagen que nos muestre que Rusia está preposicionando toda su cadena logística militar para una entrar en una operación de gran envergadura». La dijo en La Sexta en enero. Un mes después, los tanques cruzaban la frontera.
A partir de ahí, el manual del analista de salón se activó: primero, negar; después, matizar; luego, culpar al globalismo. Hay quien sostiene que la invasión fue una reacción obligada, que a Putin no le quedó otra. Es la línea argumental que ha ido ganando peso en ciertos círculos: Rusia no quería, pero la empujaron. El detalle de que el ataque se lanzara exactamente el 23 de febrero a media tarde, sin previo aviso diplomático, encaja mal con esa versión.
El cálculo más benévolo concede que Baños se equivocó, pero sostiene que cualquiera con un telediario y un mapa habría fallado igual. El más severo apunta a algo más incómodo: que un coronel de inteligencia no puede permitirse el lujo de confundir el deseo con el análisis, y menos cuando su versión coincide sospechosamente con la del Kremlin.
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Del experto al vendedor de cursillos
La conversación da un giro cuando deja de discutirse el pronóstico y empieza a discutirse el modelo de negocio. Porque el personaje no vive del aire: vive de conferencias, libros y cursos. Y ahí aparece la acusación que más duele: la de quien dice querer abrir mentes y cambiar el mundo, pero a la hora de dar nombres y apellidos se calla. «Puedo dar nombres y apellidos», anuncia. Y no da ninguno.
Ese es el patrón que muchos identifican: el del vocero que denuncia la desinformación de todos los países —multiplicada por mil en Rusia, según sus propios críticos— para después hablar bien de Rusia. Un equilibrio delicado que funcionaba en tiempos de paz y que se rompe cuando hay muertos. En tiempos de guerra, gilipolleces las justas.
La evolución es visible. Primero fue el referente heterodoxo al que los medios llamaban para dar contrapunto. Después, el vetado. Y entre medias, el hombre que se queja de que le silencian mientras cobra por contar lo que no cuenta en televisión.
¿Por qué ya no sale en televisión?
Porque su discurso dejó de ser rentable. No hace falta invocar una conspiración: las cadenas viven de la audiencia y la audiencia, ante una guerra con imágenes de bombardeos reales, pierde la paciencia con quien dice que no hay cadena logística que valga. El personaje que funcionaba como provocador en tertulia se convierte en un lastre cuando el pronóstico falla de forma tan estrepitosa.
Hay quien lo compara con los expertos del covid que una semana decían que era una gripe y a la siguiente que moriríamos todos. La diferencia es que aquellos siguieron en televisión. Baños, no. O eso dicen los que siguen su rastro.
El chiringuito que se acabó
La conclusión que sobrevuela toda la discusión es la misma que se aplica a cualquier negocio de la opinión: cuando el producto principal es la predicción y la predicción falla, el negocio se hunde. No por censura, sino por física de mercado. El analista que acierta se hace de oro; el que falla dos veces seguidas se recicla o se extingue.
Baños tenía un nicho: el español medio que desconfía del relato oficial y busca quien le diga que los malos no son los que dice la tele. Ese nicho sigue existiendo. Pero ahora compite con otros proveedores y arrastra el lastre de una hemeroteca que no perdona.
Al final, la pregunta no es si Baños tenía razón en algo. La pregunta es cuánto tiempo puede vivir un experto de contradecir los hechos sin que los hechos se cobren la factura. La hemeroteca, esa señora que nunca falla, ya ha puesto la primera.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«El 90% de los foreros que lo critican solo saben dar grititos y arengas emocionales, sin razonar nada.»
— BHAN83 · defensa del rigor del analista
«Es un contracorriente de manual. A mi siempre me ha molado escucharle: antianglo, prorruso y provocador discurso.»
— Warrants_1X2 · perfil del personaje mediático
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Charlatán que confundió deseo y análisis55%
Experto heterodoxo injustamente vetado30%
Se equivocó pero razona más que sus críticos15%
📌 DATOS
Enero: Baños afirma en La Sexta que Rusia no tiene voluntad ni medios para invadir
23 de febrero: se lanza la invasión, según la cronología que maneja la discusión
Cursos citados a 400 euros por sesión
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Por qué dejó de aparecer en televisión?
No consta una decisión oficial de vetarle. Lo que se describe es un cambio de mercado: tras el fallo de su pronóstico, su discurso perdió valor como contrapunto televisivo. Sus defensores hablan de censura al pensamiento heterodoxo; sus críticos, de un producto que dejó de venderse cuando los hechos lo desmintieron.
📅 EVOLUCIÓN
EneroBaños afirma en televisión que Rusia no tiene medios ni voluntad para invadir
24 FebreroComienza la invasión y su pronóstico queda desmentido
Meses despuésSe consolida la tesis del analista prorruso y su discurso pierde presencia en medios
Año siguienteLa discusión se desplaza del error al negocio de conferencias y libros
▶ VÍDEOS
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓La cita literal del pronóstico de enero, con la referencia a los aviones Global Hawk y la cadena logística
✓El debate sobre el modelo de negocio: conferencias, libros y cursillos frente al silencio sobre nombres concretos
✓La comparación con los expertos del covid que sí siguieron en televisión tras fallar
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