La luz sube un 30% a un usuario y la nueva tasa de basuras remata el recibo
A comienzos de 2026, la factura de la luz llega con subidas que en algunos casos superan el 30% interanual, y sobre la misma mesa aterriza otra novedad: la tasa de basuras.
El cóctel aprieta a la clase media, que, según un participante, es la que paga la fiesta mientras la recaudación fiscal marca máximos.
Factura de la luz: de 47 a 64 euros en un año
Un caso concreto lo resume:
47 euros en enero de 2025 y 64 euros en enero de 2026, con el mismo consumo. El salto roza el 36%. Otros desglosan mes a mes —30 y 48 euros de electricidad en enero y febrero— y le suman la calefacción central, que pasó de
25 a 70 euros en el mismo par de meses. Mantener los radiadores cerrados ya no libra a nadie, ironiza otro usuario:
«el que los halla tenido abiertos no come hasta abril». La tarifa de 0,11 euros el kilovatio a doce meses aguanta, pero quien la tiene no apuesta por renovarla.
Tasa de basuras: el impuesto nuevo que casi nadie ha reclamado
La otra vía de sangrado es municipal. Según un participante, en 2025 la tasa de basura se cobró desde el 1 de abril, al 75%, y
en 2026 se paga anual y completa, el 100%. Y ahí está el detalle que ese usuario subraya: apenas ha habido contestación social para un cargo que entra de golpe en el recibo del hogar.
Nedgia y los cortes de gas en Madrid
El tercer frente es el gas. En Madrid,
Nedgia corta el suministro a vecinos alegando revisiones obligatorias que la propia compañía debía haber hecho años atrás, según los afectados. La disculpa, en un correo citado:
«no nos consta que las hayas corregido». Hay quien cambió la caldera, pagó la instalación y aun así recibe el aviso.
Y aquí se atasca todo. Si la luz, el gas y la basura suben a la vez, la pregunta no es cuánto pagamos, sino por qué nadie ha salido todavía a la calle.